18 de agosto 2009 - 00:00

Aimee Mann alegró a un Gran Rex colmado

Aimee Mann interpretó clásicos (los temas del film «Magnolia» fueron los más celebrados) y temas nuevos, ante un público cuyo fervor y fanatismo pareció sorprenderla incluso a ella.
Aimee Mann interpretó clásicos (los temas del film «Magnolia» fueron los más celebrados) y temas nuevos, ante un público cuyo fervor y fanatismo pareció sorprenderla incluso a ella.
Aimee Mann (voz, guitarra, bajo), con Jebon Bruni (teclados), James Edwards (teclados, guitarra, bajo, percusion) (Teatro Gran Rex).

Ante un Gran Rex repleto de admiradores -incluso más fanáticos de lo que la misma artista podría haber sospechado- Aimee Mann interpretó clásicos y temas nuevos apoyada en un soporte instrumental bastante original para el tipo de canciones folk con elementos pop que viene componiendo desde la década de 1990. Se trata de un trío en el que, durante casi todo el concierto, su guitarra acústica interactuaba con los tecladistas Jebon Bruni y James Edwards, encargados de darle clima a cada canción, a veces reproduciendo vía digital casi los mismos arreglos de los temas más conocidos (sobre todo los que el público conoce muy bien por formar parte de la banda sonora de la película «Magnolia» de Paul Thomas Anderson), a veces dándole formas musicales nuevas a grabaciones que venían con formas complicadas en sus versiones de estudio.

Antes que nada, la cantante se disculpó doblemente, por no poder hablar ni una palabra de castellano, y por una gripe que, según ella, le iba a dar un poco de aspereza a su voz. Más allá de que el público parecía conocer cada uno de sus temas, incluso los de su último disco «@#%&*! Smilers» (sic) , Aimee Mann reaseguró la contundencia del show intercalando ya desde el principio del set los temas de «Magnolia», que por otra parte, fueron de lo mejor y más festejado de su presentación. En especial, «Save Me» y «Wise Up», interpretados en versiones perfectamente reconstruidas del soundtrack del film, con un trabajo muy sólido de los dos tecladistas. Mann también arremetió con el cover de «One» de Harry Nilsson («no es un tema mío pero también está en «Magnolia», explicó), uno de los temas más movidos de un show muy bueno pero no tan dinámico, algo entendible debido a la falta de matices instrumentales que, por momentos, logró evitar pasándose de la guitarra acústica al bajo eléctrico, que también pasó por las manos de uno de los tecladistas.

En un momento jocoso, la estrella contó que hace sólo dos semanas empezó a estudiar la flauta dulce, por lo que trataría de meterla en una canción, algo que hizo con resultados tan torpes como había adelantado entre risas.

Entre los temas nuevos, hubo lugar para algunos muy logrados como «Freeway» y «Little Tornado» y, a decir verdad, cada una de las canciones fue festejada con apasionado fervor por el público totalmente fanatizado, que evidentemente sólo hubiera deseado que cantara algunos hits más, tal como se lo pedía a los bises.

Antes habia aparecido como soporte una muy sobria Hilda Lizarazu haciendo un pulido show con algunas de sus mejores canciones, incluyendo originales versiones de temas muy conocidos como «Buscando un símbolo de paz» dedicado a su autor, Charly García, que se encontraba entre el público.,

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