21 de enero 2011 - 00:00

Ajuste de cuentas de María Kodama

En el inicio del «Año Borges», ayer en Madrid, María Kodama reveló que planea un libro para ajustar cuentas con los que la «difamaron». «Si no me suicidé en este tiempo, fue porque gracias a mis amigos pude hablar y sacar todo de mí», dijo.
En el inicio del «Año Borges», ayer en Madrid, María Kodama reveló que planea un libro para ajustar cuentas con los que la «difamaron». «Si no me suicidé en este tiempo, fue porque gracias a mis amigos pude hablar y sacar todo de mí», dijo.
Madrid - Veinticinco años después de la muerte de Jorge Luis Borges, su viuda, María Kodama, se siente con fuerzas para contar en un libro los años que compartió con él, pero también para ajustar cuentas con quienes le «hicieron la vida imposible» desde que murió su marido.

«Va a ser como una novela gótica y será muy terrible para todas esas personas» que la han «difamado» en estos años, afirmó en una entrevista con la agencia «Efe» Kodama, que ayer asistió a la presentación del «Año Borges», que pone en marcha el Centro de Arte Moderno de Madrid con la participación de la delegación en Madrid de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.

Además de la publicación, este año, de las Obras Completas del escritor por parte de Random House Mondadori, hay programadas exposiciones y conferencias, aunque en realidad a María Kodama no le gusta conmemorar la muerte de su marido, el 14 de junio de 1986 en Ginebra, sino su nacimiento, el 24 de agosto de 1899. Por eso, como cada año, en agosto se le hará un homenaje a Borges con participación de críticos y escritores de varios países.

Risueña y relajada, a pesar de que anteanoche tuvo una cena y se acostó «a las cinco de la madrugada», María Kodama habló durante la entrevista de su relación con Borges, ese hombre que «nunca se dejó sobornar ni sobornó a nadie» y que «nunca se traicionó a sí mismo». Y también habló de cuánto sufrió ella desde que se hizo cargo del legado de su marido. Soportó «la maledicencia» y el «encarnizamiento de la prensa», aseguró.

Kodama está pensando contar lo bueno y lo malo de su vida en un libro, que «no serían exactamente unas memorias» y en el que hay «dos editoriales» interesadas.

Ese libro tendría una primera parte en la que ella escribiría su relación con Borges, «porque es algo íntimo», y una segunda que correría a cargo de otra persona, aún por determinar, y en la que, mediante una entrevista, saldría a relucir «toda esa historia gótica y siniestra» que le ha tocado vivir desde que Borges murió. Habría además una tercera parte en la que irían las sentencias judiciales, para que se vea claro quién tenía la razón en cada caso.

Kodama no sabe por qué ha sido objeto de tantos ataques estos años, pero supone que «formará parte de la herencia de Borges, que fue una persona muy polémica en vida». «Quizá todos los que no se atrevieron a ir contra él, se animaron luego a atacarme a mí porque soy mujer».

Durante años tuvo que soportar a «señoras despechadas, a gente que quería hacerse pasar por secretarios o amigos de Borges» y que muchas veces ni siquiera lo habían leído, a «falsificadores» de la obra de su marido y a detractores de todo tipo, añadió la presidenta de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.

«A mí, durante veinticuatro años, el ochenta por ciento de la prensa me sometió a una tortura moral haciéndose eco de toda esa serie de sinvergüenzas», afirmó esta mujer que conoció a Borges cuando ella tenía 16 años y compartió con él décadas «inolvidables».

«Para mí, él era todo y sigue siendo mi alma, mi vida, como se ha demostrado a lo largo de estos años», dijo María Kodama, antes de contar que, quizá por estos procesos en los que se vio envuelta, no pudo hacer aún el duelo «post mortem». «Si yo sobreviví a estos ataques, si no me suicidé durante este tiempo fue porque, gracias a mis amigos, yo pude hablar y sacar todo de mí. Los llamaba y les contaba todas las historias que iban apareciendo en la prensa», comentó la viuda de Borges.

«Todo eso tiene que salir a la luz, pero yo no lo puedo escribir porque, si lo hiciera yo, quedaría presa de ese mal y me destruiría», añadió Kodama, antes de señalar que está buscando a «la persona adecuada» para el libro. «Podría ser un europeo porque en Argentina está todo muy mezclado».

Como lectora, María Kodama sigue «fascinada» por la obra de Borges, y cree que la fascinación que ejerce el gran escritor tiene mucho que ver con «el profundo conocimiento filosófico» que emana de su obra.

Agencia EFE

Dejá tu comentario