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Al final, Trump condenó el racismo (eso sí, se tomó 2 días)
El mandatario tuvo que rectificar tras la lluvia de críticas. El ataque en Charlottesville, que dejó un muerto y 19 heridos, puede considerarse “terrorismo doméstico”.
Forzado. Donald Trump, tuvo que hacer una nueva declaración sobre los disturbios en Charlottesville, Virginia. El líder del Ku Klux Klan lo respaldó durante la campaña presidencial y volvió a hacerlo el fin de semana.
Heather Heyer, de 32 años, murió cuando un simpatizante neonazi, James Field, de 20 años, intencionalmente embistió con su vehículo a una multitud que se oponía a una marcha de supremacistas blancos, entre los que había miembros del KKK. Field, originario de Ohio (norte), seguía arrestado luego que un juez le negara libertad bajo fianza y enfrenta cargos de asesinato en segundo grado por lo ocurrido.
Entre los heridos, 10 seguían hospitalizados sin riesgo de vida y nueve habían sido dadas de alta, según informó el sistema de salud de la Universidad de Virginia.
La controversia motivó ayer la renuncia de un destacado ejecutivo afrodescendiente a su puesto de asesor económico del presidente. "Los líderes de Estados Unidos deben honrar nuestros valores fundamentales al rechazar claramente las expresiones de odio, intolerancia y supremacía, que van en contra del ideal estadounidense de que todas las personas son creadas iguales", dijo Kenneth Frazier, CEO del gigante farmacéutico estadounidense Merck, al anunciar su dimisión.
"Como CEO de Merck y como una cuestión de conciencia personal, siento la responsabilidad de tomar posición contra la intolerancia y el extremismo", escribió Frazier en Twitter, recordando que la "fuerza" de Estados Unidos radica en su "diversidad". Trump no tardó en responder. Frazier "va a tener más tiempo para dedicarse a reducir el precio totalmente abusivo de los medicamentos", tuiteó.
| Agencias AFP y DPA |


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