28 de noviembre 2008 - 00:00

Alarma: cerraron ya 200 restós

Los restoranes porteños recurren ahora a las ofertas para retener clientela.
Los restoranes porteños recurren ahora a las ofertas para retener clientela.
Es el mediodía del sábado en una reconocida parrilla de Puerto Madero, y el paisaje asombra: donde hasta hace poco tiempo era imposible almorzar o cenar si no se reservaba con dos días de anticipación, ahora no sólo es posible hacerlo sino que, además, se ven mesas vacías.

Pero esta situación no se da únicamente en Puerto Madero: según datos proporcionados por la Guía Oleo, en la Ciudad de Buenos Aires ya cerraron más de 200 restoranes.

La explicación de semejante cambio tiene varias raíces. Por un lado, la crisis financiera internacional, que frenó el auge del turismo extranjero que se había convertido en la principal clientela de los restoranes de la avenida Alicia M. de Justo.

Por otro lado, la desaceleración del consumo local: los restoranes no se salvaron de los efectos del enfriamiento de la economía y la disminución de las salidas de los consumidores argentinos, que por la incertidumbre que se vive y la disminuciónde su capacidad de consumorecortaron sus gastos de esparcimiento.

La clientela de estos restoranes disminuyó 35% en los últimos 60 días; muchos empresarios ya están haciendo malabares para seguir en el mercado y otros ya están evaluando cerrar definitivamente.

«El freno en el turismo extranjero ya es evidente. Las agencias turísticas de Brasil y los Estados Unidos ya informaron grandes caídas en las reservas de viajes a la Argentina. Esto, sumado a la disminución en el consumo local, se traduce en importantes pérdidas para el sector», explicó a Ambito Financiero Luis María Peña, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC). El directivo agrega: «Cuando empezábamos a recuperarnos del impacto que tuvo la crisis del campo, surge la crisis financiera internacional y la recesión local».

Además, muchos de los extranjeros que insisten en venir a la Argentina ahora se muestran más cautelosos y prefieren no hacer gastos excesivos, bajando la calidad del viaje.

«Buenos Aires antes funcionaba como punto de destino. Ahora en muchos viajes se la ofrece como una mera parada de tránsito.

Lógicamente, el freno en la entrada de extranjeros es grave para los restoranes ubicados en zonas como Puerto Madero, porque se estima que cerca de la mitad de sus clientes es de otros países», explicó Peña.

Sin embargo, el panorama es peor para los establecimientos que concentran su estrategia en captar a los turistas de otros países, con precios en dólares, como aquellos que ofrecen shows de tango. En ellos, la proporción de clientes extranjeros alcanza 80% y ya se observan menos concurrentes.

Además, también sintieron el freno de clientes locales.

«Hasta setiembre veníamostrabajando muy bien, organizando todos los fines de semana y algunos jueves el traslado en combis de clientes que querían cenar en Madero Tango. Pero en octubre no llegamos a juntar ni cinco personas, y por eso tuvimos que cancelar el servicio», explica Carla Giuliani, dueña de la agencia de viajes Malal.

Quizá sea ésta la razón por la que varios restoranes con shows de tango optaron por ofrecer los fines de semana un menú alternativo y más económico que el tradicional, a medida del bolsillo argentino. «Lo que suceda con el dólar en las próximas semanas será fundamental. Hasta ahora, la devaluación del real se tradujo en una importante disminución de turistas provenientes de Brasil. Pero si la Argentina hace lo mismo, los turistas brasileños, que son de los más importantes para la actividad turística argentina, volverán a elegir este país», afirmó el presidente de la AHRCC, aunque advirtió que «hoy más que nunca hay que apostar al turismo interno, pero los centros turísticos van a sentir la merma. Lo único que queda es mejorar y mantener la calidad de nuestra oferta gastronómica porque nadie sabe qué va a pasar».

Mientras tanto, los especialistas consultados aseguran que en los próximos días podrán observarse las primeras medidas de los empresarios: con el fin de disminuir costos, muchos ya planifican suprimir y acortar los turnos, tanto para almorzar como para cenar. «El gobierno debe informar cuál es la situación real de la economía argentina, debe dar seguridad, estabilidad, transparencia en sus acciones, para que los empresarios puedan planificar y para que los consumidores puedan seguir consumiendo tranquilos», se quejó Peña y concluyó: «Sólo si la economía se estabiliza, los gastos en gastronomía y esparcimiento volverán a estar incluidos en el presupuesto mensual de los argentinos».

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