Para contener un previsible resultado adverso o celebrar una remontada. En cualquier caso, y con el propósito final de mostrar cohesión social para el segundo tramo del mandato, Alberto Fernández acordó ayer con la CGT y los movimientos sociales afines al Frente de Todos la realización de una marcha en apoyo al Gobierno que se hará el 17 de noviembre, 72 horas después de las elecciones y en conmemoración por el Día de la Militancia peronista. De paso, el mandatario encabezó ayer mismo otro acto en Moreno con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.
La movilización fue la principal conclusión de la charla que mantuvo en la Casa Rosada el jefe de Estado con la “mesa chica” de la CGT y de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, dos organizaciones afines que además confluirán este jueves en el Congreso de la central obrera para alumbrar una nueva conducción. Participaron el jefe de Gabinete, Juan Manzur, la secretaria de Medios y Comunicación, Valeria Zapesochny, y la portavoz del Ejecutivo, Gabriela Cerruti. En Moreno, Alberto volvió a mostrarse junto a Massa en un acto sumó también a Juan Zabaleta.
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