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Alborota a Uruguay un supuesto pacto entre tupamaros y militares
La versión alimenta las razones por las que referentes históricos de la guerrilla de Tupamaros, como el propio Mujica y el senador renunciante Eleuterio Fernández Huidobro, encabezaron en el izquierdista Frente Amplio la oposición a derogar la amnistía para los responsables de la dictadura (1973-1985), contra la opinión mayoritaria de esa alianza.
El diario de centroderecha El Observador atribuyó la versión a oficiales retirados, que indicaron que el proyecto de acuerdo -que no llegó a concretarse- fue negociado en 1998 entre dirigentes del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN) e integrantes de la logia Tenientes de Artigas, con el objetivo de clausurar el debate sobre los derechos humanos, que en Uruguay generó dos plebiscitos, en 1989 y en 2009, ambos ganados por poco margen a favor del no juzgamiento.
En las reuniones para negociar el texto habría participado el actual presidente, quien padeció 13 años en la cárcel en condiciones inhumanas, como su esposa, Lucía Topolansky, y Fernández Huidobro. En el texto, los autores no procuran desentenderse de la responsabilidad que les cabe, pero sostienen que no fueron los únicos protagonistas de aquellos episodios violentos. Según el borrador, las personas desaparecidas durante la dictadura fueron consecuencia de «una guerra» que existió en el país.
El documento salió a luz pública cuando el Congreso debate la anulación de la denominada Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, sancionada en acuerdo de los partidos Blanco y Colorado durante la presidencia de José María Sanguinetti, en 1986. Con la aprobación en el Senado, se aguarda el debate en la Cámara de Diputados, en la que el oficialismo cuenta con sólida mayoría.
El ministro de Defensa, Luis Rosadilla, exguerrillero, dijo a radio AM Libre (oficialista) que desconocía la existencia de un pacto, aunque reconoció el diálogo con las Fuerzas Armadas luego del retorno a la democracia. «Tuvimos conversaciones y relación con las Fuerzas Armadas y las tenemos», dijo. «No puedo ni confirmar ni desmentir la existencia de ese supuesto pacto porque desde 1991 hasta 1999 realicé sólo actividades de base, por lo que no tenía responsabilidad de dirección», agregó.
Militares y otros extupamaros admitieron la existencia de conversaciones de cara a dar fin al debate sobre los derechos humanos, un día antes de que Rosadilla y su par de Interior, Eduardo Bonomi, acudan al Congreso para exponer sobre un supuesto video realizado por uniformados que amenazaron con acciones para liberar a sus «presos políticos».
El vocero de la logia Tenientes de Artigas, coronel retirado Carlos Silva, reconoció parte del texto y el vocero del foro Libertad y Concordia, José Carlos Araújo, reveló la existencia de reuniones reservadas.
«Hay partes del documento que reconozco y partes que no las reconozco», indicó Silva. «Todos habíamos formado parte de lo que era la guerra fría en aquel momento. Entonces dijimos que íbamos a mirar para adelante, a dejarnos de jorobar y a trabajar en bien de la patria para empezar de nuevo». «Cero a cero y empezamos de nuevo el partido», agregó.
En cambio, tanto Fernández Huidobro como el exguerrillero Jorge Zabalza atribuyeron la versión a una «operación de inteligencia».
«Yo no conozco ese documento que salió publicado. Nosotros hemos hablado mucho con los militares; Mujica, yo y muchos más, siempre», dijo Fernández Huidobro a Canal 10. Agregó que el documento es «muy extravagante, raro» e «infirmable».
Agencia AFP, y Ámbito Financiero


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