El presidente alemán, Joachim Gauck, reconoció ayer el genocidio armenio y la responsabilidad de Alemania en lo ocurrido como aliado del Imperio Otomano, por primera vez en un representante de su país. "El destino de los armenios es parte de la historia de exterminios masivos, limpiezas étnicas y deportaciones que marcaron tan terriblemente el siglo XX", afirmó Gauck. "Fueron soldados alemanes los que participaron también en la planificación" de ese genocidio, sostuvo el mandatario, quien insistió en que se trató de una operación "calculada", cuyo objetivo era el exterminio del pueblo armenio.
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