7 de septiembre 2015 - 00:00

Alemania recibe en masa a refugiados (críticas a Merkel)

Un padre le prueba a su hija calzados que fueron donados para los refugiados en Dortmund, mientras que un niño recién llegado muestra una pancarta con la leyenda “Gracias, Alemania”.
Un padre le prueba a su hija calzados que fueron donados para los refugiados en Dortmund, mientras que un niño recién llegado muestra una pancarta con la leyenda “Gracias, Alemania”.
Berlín - Una ola de solidaridad sin precedentes se vio a lo largo de todo el fin de semana en Alemania, donde los ciudadanos realizaron diferentes tipos de eventos y colectas para recibir a los refugiados, muchos de los cuales quedaron atónitos ante la ayuda, en momentos en que la canciller Angela Merkel fue criticada por sus socios de coalición por haber permitido los ingresos.

Un convoy de alrededor de 140 autos y camionetas con comida y agua salió de Viena para socorrer y recoger a inmigrantes exhaustos, muchos de ellos sirios, que habían emprendido un camino de unos 170 kilómetros en medio de la lluvia desde la capital húngara, Budapest, hasta la frontera con Austria, desde donde muchos seguían camino a Alemania. Algunos aplaudían y cantaban. "Decilo en voz alta, decilo con claridad, los refugiados son bienvenidos acá, mientras voluntarios suministraban comida, agua y peluches. En las estaciones de trenes Múnich, Fráncfort, y otras ciudades, cientos de alemanes esperaron a los recién llegados con globos de colores y pancartas, daban agua, comida y juguetes a los inmigrantes.

Lara Sabbagh, una voluntaria para la asociación Kleeblatt, hizo de traductora para algunos refugiados sirios. "Están asustados. Dicen que acaban de escapar de su país y de sus gobernantes y no quieren ser fotografiados", les dijo a unas personas que les sacaban fotos. Muchos inmigrantes no "entendieron todo este revuelo y me preguntaron '¿Qué hace toda esta gente acá? ¿Qué quieren?'.

Alemania, la mayor economía de Europa, es el país de la Unión Europea que más refugiados recibió en esta crisis migratoria, la peor desde la Segunda Guerra Mundial. Las autoridades prevén la llegada de 800.000 inmigrantes este año, cuatro veces más que en 2014, lo que supondrá un costo de unos 10.000 millones de euros para el Estado.

Aunque en los últimos meses se produjeron manifestaciones xenófobas y ataques contra extranjeros, sobre todo en el Este, muchos creen que el Estado tiene una responsabilidad especial para con los refugiados, dada la historia nacional y la riqueza actual del país. El sábado por la noche decenas de manifestantes de extrema derecha protestaron contra los inmigrantes en las afueras de la estación de Dortmund, en un incidente aislado en el que cinco personas resultaron heridas, incluidos tres policías, cuando se produjeron enfrentamientos entre ultraderechistas y militantes antifascistas.

Por su parte, la decisión de la canciller alemana, Angela Merkel, de permitir la entrada masiva de inmigrantes abrió una grieta en su bloque conservador y los aliados bávaros la acusaron de seguir adelante con la iniciativa sin consultar con los estados federados que se tienen que hacer cargo de la situación.

Los socialcristianos bávaros de la CSU la criticaron por permitir en la noche del viernes el paso de miles de refugiados que se agolpaban en Hungría. El sector más conservador de los oficialistas democristianos (CDU) tampoco ve con buenos ojos una decisión que, consideran, puede fomentar el efecto llamada. No obstante, la canciller cuenta con el apoyo de su agrupación y de los socialdemócratas del SPD.

La Unión Europea está profundamente dividida sobre cómo afrontar la llegada de personas procedentes de Medio Oriente, África y Asia, que está poniendo a prueba sus principios de solidaridad. La crisis está haciendo que la UE, formada por 28 estados, parezca por momentos ineficiente y un bloque sin corazón, provocando que los países miembros se enfrenten unos con otros, alentando el populismo político y el sentimiento anti-islámico.

Agencias AFP y Reuters, y Ámbito Financiero

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