13 de agosto 2010 - 00:00

Alerta mundial por cambio climático sin precedente

Tras varios días de incendios por la ola de calor que no se detiene, en Rusia lograron controlar tres de las siete zonas afectadas, que ya no están en estado de emergencia.
Tras varios días de incendios por la ola de calor que no se detiene, en Rusia lograron controlar tres de las siete zonas afectadas, que ya no están en estado de emergencia.
Si alguien se ha preguntado qué está pasando con el clima para que ocurran cosas como que Moscú arda a 40 grados, el sur de Asia esté anegado por las aguas, en España no se pueda respirar y en Australia los ríos se sequen tras la mayor sequía de su historia, tiene motivos para hacerlo. Tal sucesión de fenómenos extremos también asombra a los meteorólogos.

La Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés), un organismo oficial que aglutina a las agencias nacionales, publicó ayer un informe en el que asegura que estamos viviendo una secuencia sin precedente de eventos meteorológicos extremos. De hecho, en lo que va del año se han registrado récords de temperatura máxima en 17 países. Según señaló John Vidal para el diario The Guardian, éstos son: Bielorrusia, Ucrania, Chipre, Finlandia, Qatar, Rusia, Sudán, Níger, Arabia Saudita, Chad, Kuwait, Irak, Pakistán, Birmania, Isla Ascensión, Islas Salomón y Colombia.

«Muchos eventos extremos de diverso tipo están ocurriendo alrededor del mundo», asegura la WMO, «dando lugar a una inusual pérdida de vidas humanas y de bienes materiales». Ello incluye la ola de calor récord y los incendios en la Federación Rusa, la inundación por el monzón en Pakistán, los deslizamientos de tierra debidos a las lluvias en China y el desprendimiento de un gran iceberg en Groenlandia. A esto habría que añadir una larga lista de otras situaciones extremas, como la sequía y los fuegos en Austria y un número récord de días de alta temperatura en el este de Estados Unidos.

Según la Organización Meteorológica Mundial, la ola de calor en Rusia está asociada con la persistencia de un frente de altas presiones iniciado en junio. En un primer momento estaba ligado al anticiclón de las Azores, pero después se vio reforzado por una fuerte entrada de aire caliente desde el Medio Oeste. El clima de la estepa del sur de Rusia se ha trasladado a latitudes más al Norte, acostumbradas a un clima más fresco. De este modo, se han registrado más de 20 días con temperaturas récord en Rusia, incluido el máximo de toda la historia en Moscú, que ha visto el termómetro rozar los 40 grados.

Desde que empezaron a tomarse medidas homologadas de temperatura, hace 130 años, Moscú no había tenido tan altas temperaturas ni durante tanto tiempo. Tampoco había registrado mínimas tan altas, como los 25º C de mínima que soportó una de las noches de agosto. Además, Roshydromet, el Departamento Oficial de Meteorología ruso, ha añadido que, sobre la base de estimaciones realizadas por distintos medios, cree que temperaturas tan altas no se habían conocido al menos en los últimos 1.000 años. Esas altas temperaturas son las que han alimentado los fuegos de bosques en la parte europea del país, donde decenas de personas han perdido la vida y el humo ha afectado la salud y el bienestar de millones de personas.

Las inundaciones en Pakistán causadas por unas fuertes lluvias monzónicas han provocado más de 1.600 muertos y seis millones de desplazados por las inundaciones. En China está ocurriendo algo parecido. El 7 de agosto, un deslizamiento de tierra causado por las lluvias dejó 700 muertos y 1.000 desaparecidos en Zhoucu. Unos 12 millones de chinos han perdido sus hogares.

El pasado 5 de agosto, el sensor MODIS del satélite Aqua de la NASA detectaba el desprendimiento de un iceberg de 260 kilómetros cuadrados de superficie del glaciar Petermann en el norte de Groenlandia. Es el mayor pedazo desprendido desde 1962, cuando se empezó a observar el glaciar.

Diario El Mundo