29 de agosto 2014 - 00:00

Alerta por riesgo de rebrote de quejas policiales

En un fenómeno incipiente que es seguido con lupa por los gobernadores, comenzó a hacerse sentir en varios distritos el malestar de policías provinciales, agitando el fantasma de la trágica oleada de autoacuartelamientos y saqueos que azotó al país en diciembre pasado.

Uno de los escenarios más fuertes se vive en Chaco, donde efectivos autoconvocados denuncian que el gobernador justicialista Juan Carlos Bacileff Ivanoff incumple el acuerdo salarial sellado a fines de 2013 y que permitió domar el motín estallado por esas horas en el distrito.

Según el referente de los Policías Autoconvocados por un Salario Justo, Livio Fernández, una situación semejante a la de diciembre del año pasado "puede volver a repetirse en cualquier momento".

En sintonía, en La Rioja, el malestar de los efectivos quedó evidenciado en declaraciones críticas de la oficial Silvia del Valle Acoria, quien precisamente ofició de vocera de los uniformados autoconvocados durante las protestas de fin de año en la provincia norteña.

Los dichos de Acoria derivaron en su arresto durante 24 horas, por orden de la Jefatura de la Policía riojana, lo que generó fuerte malestar en la fuerza.

La oficial, de 54 años, había asegurado que se sentía "perseguida" y había advertido sobre "las carencias y necesidades" que atraviesan los policías.

Para la cúpula de la Policía local, Acoria intentó llamar a un autoacuartelamiento desde los medios de comunicación.

En Misiones, por su parte, el Gobierno de Maurice Closs (Frente Renovador de la Concordia) se apresuró a anticipar que antes de fin de año destrabará un nuevo anuncio salarial para los uniformados.

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