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Alfredo Williams y un bestiario contemporáneo
Alfredo Williams: una obra que acusa la influencia del comic y la violencia de los años 70.
En diálogo con este diario, Williams describe de esta forma las piezas esculturales que componen esta muestra: "'Mutantes' nace en bocetos muy simples que yo realicé hace unos 35 años, durante el tiempo que pasé en España. Parten de dibujos originales, una especie de bestiario inspirado por el animé que estaba por aquellos años, entre 1978 y 1983, en pleno auge en Barcelona y Madrid". Al igual que muchos otros artistas, Williams eligió el camino del exilio durante los años del Proceso (de hecho, su formación plástica se originó en España), aunque señala que esas formas, volcadas entonces al papel "representan todo lo vivido en los 70, aunque no es partidista. Es decir, no es una obra que transparente los protagonistas de una política atroz, sino que muestran una violencia abstracta, descarnada. Es el efecto sensible del hecho violento que estaba atravesando la sociedad. Volviendo, entonces, a esos bocetos que yo conservé desde entonces: yo no sabía bien qué hacer con ellos hasta que en 2011 tuve la necesidad de transformarlos en estas esculturas".
"Mutantes", que continuará expuesta hasta el 18 de este mes, está integrada por dibujos y esculturas monocromas, en colores vivos, "con la picardía del pop art y del comic, que suscitan la atención del espectador", afirma la curadora de Cavanagh. Williams nació en 1955 en Buenos Aires, y en España estudió dibujo con el artista aragonés Fernando Fueyo y grabado en la Escuela de Artes aplicadas y Oficios de Madrid. En 1983 regresó al país e ingresó a la Escuela Prilidiano Pueyrredón, de donde egresó como profesor de Dibujo y Escultura. Desde entonces, expuso en numerosas muestras colectivas e individuales y participó de varios salones.
"En los 80", continúa diciendo Williams a este diario, "el concepto de arte cambió por completo. La influencia que tuvo el comic en las artes fue gravitante, y mi obra refleja esas trasformaciones".
En el catálogo de la muestra, Santana escribe sobre el artista: "estas obras, con sus incesantes transfiguraciones en las que el espacio entra y sale generando un dinámico juego de luces y sombras, nos ponen frente a dos raíces de la historia del arte: las grillas del gótico con sus violaciones anatómicas siempre en tránsito, por una parte, y por la otra el pop art, que supo llevar el estatuto del arte al "comic", antes del pop considerado una forma menor".
Cavanagh completa: "La transformación de lo orgánico e inorgánico del boceto en la escultura se convirtió en su marca y distinción: la talla en poliestireno expandido, hierro, resina epoxi, masilla plástica y esmalte sintético".

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