Bajo el mandato de Alierta, que sustituyó a Juan Villalonga al frente de Telefónica, la compañía inició una época de grandes adquisiciones y profundizó su expansión internacional. En sus quince años al frente de la empresa, el ejecutivo compró activos de Bell South en Latinoamérica, reforzando su presencia en la región, donde también se afianzó en Brasil, adquiriendo el 50% del operador Vivo. En tanto, en Europa se hizo en 2005 con el operador O2, lo que le permitió introducirse en el Reino Unido, Alemania e Irlanda. Alierta también tomó decisiones como "la amortización de las licencias UMTS o la creación de Telefónica Digital", según la compañía. Sin embargo, la crisis económica mundial y la pesada deuda de la empresa la llevaron a iniciar desde 2012 una serie de ventas retirándose de países como Irlanda, República Checa o Italia. También está cerca de salir del Reino Unido, tras vender en marzo del pasado año O2.
| Agencias Afp, Dpa y Reuters |


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