Washington - El Fondo Monetario aprobó la distribución de u$s 250.000 millones entre los 186 países miembros de la institución con el objetivo de proporcionar liquidez al sistema económico global, de los cuales la Argentina recibirá u$s 2.500 millones. Se trata de un instrumento al que no recurría en los últimos 30 años. Además, los fondos serán entregados sin condicionamientos, lo que es prácticamente una situación ideal para la Argentina, habida cuenta de su delicada situación financiera.
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Del total, unos u$s 100.000 millones serán destinados a los países emergentes y en vías de desarrollo, de los que aquellos países con menores ingresos percibirán más de u$s 18.000 millones, informó ayer el organismo. Estos recursos se repartirán en Derechos Especiales de Giro (DEG), la denominación de la canasta de monedas que utiliza el Fondo.
Bajo la nueva asignación de DEG, Estados Unidos recibirá u$s 42.600 millones, Japón u$s 15.000 millones, China u$s 9.000 millones, Rusia u$s 6.600 millones, India u$s 4.500 millones, Brasil cerca de u$s 3.000 millones, Sudáfrica u$s 2.000 millones, Turquía u$s 1.300 millones y México u$s 3.600 millones.
La propuesta de distribución de DEG, que será remitida al Consejo de Gobernadores del FMI para su aprobación definitiva, «representa un elemento fundamental en la respuesta del Fondo a la crisis global, al ofrecer un respaldo significativo a sus miembros en estos momentos difíciles», afirmó el titular del organismo, Dominique Strauss-Kahn, según publicó Europa Press.
La distribución se llevará a cabo entre los países miembros del Departamento de DEG en proporción a sus cuotas en el FMI y permitirá incrementar la asignación para cada país en cerca del 74% de su cuota.
La medida aprobada ayer se encuadra en el plan de u$s 1,1 billón acordado en la última cumbre del G-20, celebrada en Londres en abril y respaldada por el Comité Financiero y Monetario Internacional para luchar contra la crisis económica y financiera mediante la restauración del flujo crediticio, el crecimiento y el empleo.
De este modo, el proyecto de distribución de DEG deberá ser respaldado por al menos el 85% de los votos del Consejo en una votación que podría celebrarse el 7 de agosto, y, en el caso de resultar favorable, será puesto en práctica desde el próximo 28 de agosto. «La asignación de Derechos Especiales de Giro es una parte clave de la respuesta del Fondo a la crisis global, ofreciendo un apoyo significativo a sus miembros en estos tiempos difíciles», dijo en un comunicado el director gerente del FMI, Strauss-Kahn.
El anuncio se conoce cuando aún hay mucha incertidumbre sobre la recuperación de la economía global, aunque el FMI ha dicho que espera que el crecimiento regrese en 2010. Algunos países temen que si un importante número de naciones decide utilizar sus DEG se podría producir un proceso inflacionario. Sin embargo, Isabelle Mateos y Lago, asesora en el Departamento de Desarrollo de Políticas y Revisión del FMI, dijo que era poco probable que esto ocurriera, ya que la asignación representaba tan sólo un tercio del PBI mundial, cerca del 3% de las reservas extranjeras globales y el 1% del comercio mundial. «El tamaño sugiere que no habrá un gran impacto, especialmente si se toma en cuenta que los u$s 250.000 millones no serían gastados de inmediato», declaró.
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