En el poscierre en Nueva York bajó un 6% el petróleo. Permite anticipar rebote hoy en Wall St. Gadafi se atrincheró en Trípoli y lanzó un feroz contraataque para poder controlar el oeste del país.
Para ello apeló a mercenarios a la vez que trata de explotar la denuncia -que nadie avala- sobre presencia dominante de militantes de Al Qaeda en el Este.
El mundo se prepara para la eventualidad de que el dictador clausure la provisión de petróleo.
EE.UU. elevó más la embestida y Suiza congela cuentas del clan.
Se vienen horas decisivas para mercados (y Gadafi). (Ver págs. 3, 12 y 13.)
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