- ámbito
- Edición Impresa
Amarga victoria del Gobierno en gremio
Hugo Moyano
Fue una elección de diez días de duración y en un gremio pequeño, de unos 1.500 afiliados, pero de condición estratégica para la actividad aerocomercial y de vital importancia para la visibilidad que Cristina de Kirchner pretende para la línea de bandera renacionalizada. Además de la confrontación entre dos hermanos pilotos, fue en la interna de la CGT una disputa entre la línea oficialista, de Antonio Caló, finalmente victoriosa, y la opositora, de Moyano. Pero en el fondo estuvo en juego, sobre todo, el control de Aerolíneas Argentinas que el Gobierno ejerce a través de Mariano Recalde y la agrupación La Cámpora.
De los 1.500 afiliados de APLA en condiciones de votar, 703 lo hicieron por la lista Azul, que impulsaba la reelección de Pablo Biró, y otros 670 se inclinaron por su hermano, el opositor Daniel, de la nómina Albiceleste. En tanto que hubo apenas 6 votos en blanco y 9 anulados. La elección estuvo signada por acusaciones mutuas de presuntos intentos de fraude entre los representantes de las dos listas, enfrentados desde hace más de tres años.
En las filas del derrotado marcaron, sin embargo, que Daniel Biró consiguió cerca del 60% de los votos entre los pilotos de Aerolíneas Argentinas, en donde el postulante fue gerente de una de las flotas de Boeing hasta que Recalde lo reemplazó a fines de 2011. El triunfo de la nómina Azul fue posible gracias a los sufragios de afiliados que trabajan en otras líneas aéreas como Lan, Sol y Andes, entre otras. El reelecto secretario general había llegado al cargo luego de imponerse al anterior líder del gremio, Jorge Pérez Tamayo, quien fue piloto del matrimonio presidencial y que desde años permanece alineado con Hugo Moyano.


Dejá tu comentario