17 de diciembre 2009 - 00:00

América Latina, la más afectada por el calentamiento global

Copenhague - América Latina es la región del mundo que más está sufriendo los efectos del cambio climático, según un informe que presentó ayer en la Cumbre de Copenhague la CEPAL, que llamó a acelerar un acuerdo internacional que mitigue el impacto de la tendencia.

El reporte, «La economía del cambio climático en América Latina y el Caribe», proyecta que «sin acciones internacionales de mitigación, la región podría sufrir pérdidas importantes en el sector agrícola y en la biodiversidad, fuertes presiones sobre la infraestructura y aumento en la intensidad de eventos extremos».

Estos hechos se acumularían «hasta representar cifras importantes del PBI actual», dice el estudio, presentado ayer en un evento paralelo a la conferencia de ONU sobre el cambio climático en Copenhague.

Las estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se basan en cálculos de 15 países: Argentina, Belice, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay.

«Aunque es la segunda región mundial que menos gases de efecto invernadero emite detrás de África, América Latina y el Caribe están sufriendo los efectos del calentamiento global más que ninguna otra», asevera el informe. «De ahí la urgencia de que la región cuente con apoyo tecnológico y financiero de los países desarrollados en sus esfuerzos de adaptación y mitigación del fenómeno», sostiene.

El reporte hace hincapié en que los costos económicos son muy heterogéneos entre países y regiones y tendrán un comportamiento poco predecible (no lineal) a lo largo del actual siglo.

«Por ejemplo, algunas naciones tendrían beneficios temporales en sus sectores agrícolas como consecuencia de aumentos de temperatura menores a 2°C y los cambios en las precipitaciones, aunque en el largo plazo predominarían los efectos negativos», precisa.

Para el estudio, con un incremento de la temperatura planetaria superior a 3°C, algunos países o regiones podrían perder hasta 30% o 40% de su biodiversidad.

Cepal afirma que la Argentina, Chile y Uruguay «tendrían efectos positivos en su productividad agrícola si la temperatura aumentara entre 1,5°C y 2°C en el período 2030-2050», aunque advierte que «si se traspasa este umbral de temperatura los efectos serán negativos».

Para 2100 se calcula que en Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay y Perú «las tierras degradadas oscilarían entre el 22% y 62% del territorio», al tiempo que «disminuirá la disponibilidad de agua, sobre todo en América del Sur», sostiene al documento.

«El alza del nivel del mar provocaría desplazamiento de poblaciones y se perderían tierras por inundaciones permanentes. Los pequeños Estados insulares del Caribe se verán muy afectados. Asimismo, podrían desaparecer los manglares en las costas bajas (en Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa y Guyana) y estarían seriamente amenazadas zonas costeras del Río de la Plata (Argentina y Uruguay)», predice.

Precisa que el aumento de la temperatura de la tierra de 3°C «provocaría también una caída en las precipitaciones sobre la Amazonia, causando un sustancial deterioro de las selvas que poseen la biodiversidad más grande del planeta».

De acuerdo con el texto, «la variabilidad climática y los eventos extremos harían que hacia 2100 el costo de los desastres climáticos pase de un promedio anual para el período 2000-2008 de casi 8.600 millones de dólares a un máximo posible de 250.000 millones de dólares.

Es por ello que CEPAL considera fundamental «diseñar una estrategia de política pública regional que permita reducir los impactos más graves del cambio climático».

El reporte de la CEPAL contó con la colaboración de los gobiernos de Alemania, Dinamarca, España y Reino Unido, así como la Unión Europea, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Mecanismo Mundial de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y una amplia red de instituciones académicas y de investigación.

Agencias ANSA y DPA

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