Barack Obama jugó ayer un partido de ping pong con el primer ministro británico, David Cameron, en el marco de su gira de una semana por Irlanda, Gran Bretaña, Francia y Polonia. «¿Querés jugar conmigo?», lo desafió Cameron al ver una mesa de ping pong en una visita a una escuela de bajos recursos de Londres. Entre varios rituales, el presidente de EE.UU. también fue recibido en el Palacio de Buckingham por la reina Isabel II. En el plano político, Obama dialogó con el primer ministro sobre los frentes abiertos en Libia y Afganistán, y hoy se dirigirá al Parlamento británico.
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