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Ante intelectuales, más crítica a medios
Intelectualidad a la criolla: los adherentes de Carta Abierta, ayer en un acto de campaña oficialista, entonaron «olé olé olé olá» mientras Néstor Kirchner les arrojaba besos desde el escenario del Paseo La Plaza. Soñado.
Después de un relato de esas características, Kirchner opinó ante la tribuna que hay que «democratizar mediáticamente nuestro país».
«Todos tienen derecho a tener opinión propia, pero se transforma un diario en factor de poder al servicio de intereses económicos», dijo Kirchner.
Después admitió que «el 28 de junio es un paso y un punto de inflexión para dar la batalla en 2011», y como olvidándose que su presencia ameritaba la bendición a Heller, atacó a Francisco de Narváez. Repitió que «cuando les pasa a ellos es porque los quieren desgastar», en referencia al llamado a indagatoria que le formuló un juez al candidato macrista.
«Quieren herir la inteligencia de los argentinos», se quejó al decir que «si a uno lo denuncian, estamos investigados; si los denuncian a ellos, están perseguidos».
«Si quien les habla hubiera aparecido relacionado con alguna llamada al rey de la efedrina, hubiera aparecido en 300 tapas de diario», enfatizó.
Siguió entonces con «aquellos que representan a la derecha argentina», a los que calificó como «el mascarón de proa de grandes intereses».
«No nos perdonan porque ahora hay memoria, justicia y no hay impunidad en la Argentina» y «no nos perdonan que haya pensado en distribuir la riqueza», se ufanó el ex mandatario.
«Es fundamental recuperar la pasión de otros tiempos para que la sociedad tenga un funcionamiento más democrático», clamó el candidato.
«Tenemos una Presidenta que está con toda la fuerza. Creyeron que porque era mujer no iba a poder y miren cómo puede, qué decisión tiene, cómo está al frente de la batalla. Y nosotros acompañamos», empezó a referirse a Cristina, de quien dijo que «le pusieron desde el primer día todas las trabas posibles».
Después se anticipó a los resultados electorales diciendo que «van a tratar al otro día de la elección de decir si tenemos un diputado más o menos y de redondear la realidad hacia su gusto». Al finalizar, se dirigió a Heller: «Me gusta como hablás, Carlos», dijo antes de rematar y despedirse dándole un beso al candidato porteño.

