El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer ayer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo y, en línea con lo que esperaba el Gobierno, se ubicó en el 7,8%, cerca del dato que había arrojado el indicador de inflación de la Ciudad de Buenos Aires (7,5%). Ante este resultado, la pregunta del mercado es qué hará ahora el Banco Central (BCRA) con la tasa de política monetaria y del plazo fijo tradicional.
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Ante la ralentización del IPC, se espera que el BCRA decida hoy mantener la tasa sin cambios
La inflación desaceleró en 0,6 puntos porcentuales con respecto al mes previo, mientras que las estimaciones de las consultoras privadas auguraban una inflación para mayo en tono al 9%, pese a que algunos datos revelaban una cierta desaceleración, algo que terminó por confirmarse este miércoles. Eso hace pensar, tal como se mencionaba en las últimas horas en algunos despachos oficiales, que no será necesario tocar los rendimientos del plazo fijo tradicional.
Recordemos que, luego del dato de inflación de 8,4% que se registró en abril, el Central subió la tasa de referencia en 600 puntos básicos y la llevó al 97% (Tasa Nominal Anual, TNA). Lo mismo hizo para los plazos fijos a 30 días por hasta $30 millones, que pasaron a tener un rendimiento efectivo anual (TEA) del 154,3% y una tasa efectiva mensual del 8%.
De este modo, con un dato de inflación de mayo que comienza con 7, el rendimiento mensual del plazo fijo pasó a ser real positivo respecto del dato de evolución de precios, tal como lo exige el Fondo Monetario Internacional (FMI) y como le viene demandando constantemente el mercado al BCRA.
Hasta ahora, los altos índices inflacionarios hicieron que el regulador monetario tuviera que correr de atrás a la inflación por más que venía ajustando fuerte la tasa en el último tiempo y dando fuertes señales al mercado respecto de su determinación de que las tasas del plazo fijo sean positivas. El economista y director de Eco Go, Sebastián Menescaldi, explicó que, “si bien la inflación núcleo no quedó tan baja y se ubicó en el 7,8%, la tasa ex post quedó positiva”. Y, asimismo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló, en lo que va del año un 42,2%, mientras que, en los últimos 12 meses, alcanzó el 114,2% y la proyección para el año están en torno al 150%, por lo que la TEA también se ubica por encima de ese nivel.
Plazo fijo:
lo que viene
De esta manera, todo indica que no habría cambios en las tasas este mes. El economista de Ecolatina, Santiago Manoukian, sostuvo que “el Banco Central venía actualizando las tasas en los últimos meses con un objetivo dual: por un lado, intentando propender a rendimientos reales positivos, pero, por otro, poniéndole un ojo a la dinámica de la brecha cambiaria y la dolarización de carteras”.
Así, tras el dato de evolución de precios de mayo, Manoukian señaló que, desde el punto de vista de la inflación, ya no tendría necesidad de subirla este mes porque, ahora quedó levemente por encima de ese índice (0,2 puntos porcentuales).
“El dato de mayo es un indicador sorpresivo positivo y permite al BCRA guardarse un margen para volver a subir las tasas ante una eventual dinámica de la brecha cambiaria compleja de cara a las elecciones”, opinó.
Y, por otro lado, Menescaldi anticipó que, si hay un índice de junio también en torno a estos niveles, tampoco tendría que tocar la tasa del plazo fijo en julio, lo que “podría contribuir a un proceso de anclaje de expectativas a futuro”.

