17 de diciembre 2008 - 00:00

Ante polémica, Macri retrasa tragamonedas de Kirchner

Mauricio Macri ayer, junto a Mariano Narodowski (ministro de Educación) en la presentación del plan de infraestructura escolar.
Mauricio Macri ayer, junto a Mariano Narodowski (ministro de Educación) en la presentación del plan de infraestructura escolar.
Ni Mauricio Macri ni los legisladores de PRO quieren soportar una derrota o una marcha atrás más por este año. Por eso, el jefe de Gobierno porteño envió a la clandestinidad el convenio celebrado entre Lotería Nacional y el Instituto del Juego de la Ciudad de Buenos Aires, mediante el cual Macri cede todo el control de la actividad, a la que a la vez le permite su expansión y nuevas modalidades en el distrito que gobierna, a cambio de $ 170 millones más para el Presupuesto.
El documento, distribuido informalmente, no tuvo en esta semana posibilidad de ser analizado por los legisladores porteños, que ahora creen que Macri no lo enviará o lo utilizará como un reproche más al gobierno de Cristina de Kirchner. Del Gobierno de la Ciudad anticiparon ya la semana pasada a este diario el contenido de esa adenda, es decir, la modificación al convenio vigente, suscripto en la gestión de Aníbal Ibarra. Inclusive se aseguró que ya había sido enviado de manera oficial a la Legislatura, como parte del intento de Macri por sondear la posibilidad de su aceptación antes de defender la norma en toda su extensión. Ese monitoreo por ahora lo priva de conseguir los votos necesarios para refrendar el acuerdo con Néstor Kirchner y hasta ha dado argumentos a Elisa Carrió para embestir con otra de sus denuncias contra el ex presidente y funcionarios del Gobierno nacional.
Es decir, el convenio del juego, escandaloso para algunos (como la Coalición Cívica) y necesario para otros (como Macri), aún no fue entregado a las bancas y corre riesgo de ni siquiera ser tratado este año. Solamente tener que aprobar la instalación de 1.500 tragamonedas más que autorizó Kirchner antes de dejar la presidencia será prenda de la oposición para fustigar al macrismo.
Embestida
Carrió ayer, en una jornada complicada para su bloque porteño, amplió los dichos sobre una supuesta asociación ilícita de funcionarios en el negocio del juego.
A su embestida contra Kirchner, la candidata agrega ahora a Daniel Scioli y a Macri, quien aparece en la escena lúdica a partir del pacto que intenta aprobar por la Legislatura.
En el relato de Carrió, Carlos Zannini era «el intermediario entre Cristóbal López -el empresario del juego beneficiado por Kirchner- y los gobernadores e intendentes», y aseguró que cuando Luis Juez era intendente en Córdoba «fue inducido» por Zannini para facilitar el ingreso de las apuestas.
«Hay una cuestión de salud pública y salud social, están convirtiendo a la Nación en un garito, como lo dijo la propia Iglesia. Es un dinero sacado a los pobres para hacer política electoral», dramatizó Carrió para luego calificar de «gran aspiradora del salario de los pobres» los «negociados del poder y del propio Cristóbal López, a saber, testaferro directo de Néstor Kirchner».
Así, la candidata les pidió a Daniel Scioli y a Macri que «paren este negociado», en alusión a las medidas que intenta tomar el gobernador bonaerense (ver nota aparte) y al convenio que quiere hacer refrendar el jefe de Gobierno porteño.
Lo cierto es que, tras el caso del voto doble, no sólo se alteró la agenda legislativa en la Ciudad de Buenos Aires, sino que el propio macrismo no quiere ahora llevar al recinto temas tan polémicas para enfrentarse nuevamente con la oposición.
De esa manera, Macri no podría este año conformar al Gobierno nacional, brindándoles la mayor protección posible a los empresarios del juego, que dejará bajo la órbita de la nación, cediendo toda la injerencia que le otorga la Constitución porteña. Ya hubo un intento de ampliar ese acuerdo, vigente pero más restrictivo, a 16 años, pero Macri -como lo hace ahora- dejó trascender la documentación que elevó el Gobierno porteño al Instituto del Juego y finalmente, ante las réplicas sólo por la posibilidad de la extensión, se abandonó la iniciativa.
Macri, de acuerdo con los legisladores de su bloque, tratará de evitar una nueva polémica en el recinto porteño, al menos es lo que ayer aseguraban desde la bancada PRO, donde señalaban a la vez que se sumará un inconveniente más para aprobar el Presupuesto 2009, proyecto que incluye el dinero proveniente del negocio del juego que debe darle Lotería Nacional a la Ciudad.

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