23 de enero 2018 - 00:00

Anticipa Trump el traslado de la embajada a Jerusalén: será a finales del año que viene

La notificación fue celebrada por el Gobierno de Benjamín Netanyahu y repudiada por la OLP. Mahmud Abás inició una gira por Europa para lograr el reconocimiento del Estado Palestino.

Alianza. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, dejaron claro a lo largo de la conferencia de prensa que su alianza es irrompible.
Alianza. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, dejaron claro a lo largo de la conferencia de prensa que su alianza es irrompible.
Jerusalén - El vicepresidente Mike Pence acortó ayer el plazo para el traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén, que se estimaba entre tres y cuatro años, y anunció que se producirá antes del final de 2019, en un discurso fuertemente pro-israelí ante el Parlamento (Knesset).

En su alocución, llena de metáforas bíblicas y que fue celebrado con fuertes aplausos por los diputados locales, reiteró además su llamamiento a los palestinos a volver a las negociaciones de paz. "Pedimos insistentemente a la cúpula palestina que vuelva a la mesa de negociaciones", señaló. "La paz sólo puede surgir del diálogo".

Sin embargo, la Organización para la Liberación Palestina (OLP) boicoteó la visita oficial del número dos de la Casa Blanca, ya que considera que la decisión del presidente Donald Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí su sede diplomática descalifica a EE.UU. como mediador neutral.

Por eso, el presidente Mahmud Abás (Abú Mazen), buscó el apoyo de la Unión Europea (UE) en una visita a Bruselas. "Consideramos" al bloque "como un verdadero socio y amigo y por tanto llamamos a sus estados miembros a reconocer rápidamente al Estado de Palestina", dijo Abás.

Eso animaría al pueblo palestino a "seguir creyendo en la paz", afirmó en la reunión, con la que la UE quiere expresar su apoyo a una solución de dos Estados para el conflicto, con Jerusalén como la capital única e indivisible.

El canciller francés, Jean-Yves Le Drian, consideró posible que los lazos comunes se estrechen. "Espero que tengamos la ocasión de decirle a Abás que en términos de las relaciones entre la UE y Palestina, queremos pasar de un acuerdo interino a uno de asociación", dijo Le Drian. También España se mostró dispuesta a "iniciar un debate sobre un posible acuerdo", indicó su par español, Alfonso Dastis.

Sin embargo, la responsable de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, indicó que se reunirán con Abás únicamente para ver la forma en que la UE puede ayudar a relanzar el proceso de paz en Medio Oriente y destacó que el bloque condena el traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén.

Los palestinos quieren que Jerusalén Oriental sea la capital de un futuro Estado propio, mientras que Israel exige toda la ciudad para sí. Tras el anuncio estadounidense en diciembre hubo disturbios en los territorios palestinos.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel como uno de los momentos más importantes en la historia del país. La alianza entre Israel y Estados Unidos es más fuerte que nunca, dijo. "Estados Unidos no tiene un amigo más cercano que Israel e Israel no tiene ningún amigo más cercano que los Estados Unidos de América".

Antes de una cena conjunta, Pence manifestó a Netanyahu que espera que haya una amplia reconciliación en la región. En sus anteriores escalas en Egipto y Jordania "habló de que los tiempos están cambiando", aseguró. "Estos dos países, que han acordado la paz con Israel, entienden que Irán es una amenaza común", añadió.

En su discurso, Pence subrayó varias veces la fuerte conexión entre ambos países. "Estamos del lado de Israel porque su causa es nuestra causa, sus valores son nuestros valores", dijo. Y también afirmó que Washington ya no seguirá certificando el acuerdo nuclear con Irán a menos que sea modificado.

Pence es el primer funcionario estadounidense de alto nivel al que se permite hablar ante la Knesset desde que el presidente George W. Bush lo hiciera en 2008, en el marco de una mejora de relaciones bilaterales.

El discurso fue boicoteado por los diputados árabe-israelíes, que abandonaron la sala cuando empezó a hablar, al considerar que el discurso supone un obstáculo para "la paz y un apoyo vergonzoso a la anexión, la colonización y la continua ocupación de Palestina".

El negociador jefe palestino, Saeb Erekat, condenó en duros términos las palabras del vicepresidente. "El discurso mesiánico de Pence es un regalo a los extremistas y ha demostrado que el Gobierno estadounidense es parte del problema, no de la solución", escribió Erekat en un tuit.

En Bruselas, Mogherini también subrayó que la UE seguirá dando ayuda financiera a los palestinos luego que Estados Unidos anunciara el recorte de la mitad sus fondos para la agencia de la ONU de asistencia a los refugiados palestinos (UNRWA). Sin embargo, habló de continuar con el apoyo pero no de compensar los U$S 65 millones de dólares que se estima dejarán de llegar. Los europeos ya son los principales donantes, dijo Mogherini. "No es de esperar que compensemos la retirada de otros."

Agencias DPA y AFP y

Ámbito Financiero

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