11 de julio 2011 - 00:00

Anticipan una ola de arrestos en el círculo protegido del magnate Murdoch

El dueño del gigante de medios News Corp., Rupert Murdoch, se mostró ayer con su gerente estrella, Rebekah Brooks, a quien dio un fuerte respaldo pese a ser la cara visible del escándalo de las escuchas ilegales (izquierda). News of the World, el principal dominical británico, se despidió ayer de los kioscos después de 168 años de circulación (abajo).
El dueño del gigante de medios News Corp., Rupert Murdoch, se mostró ayer con su gerente estrella, Rebekah Brooks, a quien dio un fuerte respaldo pese a ser la cara visible del escándalo de las escuchas ilegales (izquierda). News of the World, el principal dominical británico, se despidió ayer de los kioscos después de 168 años de circulación (abajo).
Londres - Tras el cierre del semanario News of the World, que ayer publicó su edición final, la atención del megaempresario mediático Rupert Murdoch está puesta en salvar de responsabilidades a la exdirectora del periódico Rebekah Brooks y a su propio hijo James. Ambos probablemente tengan que enfrentar problemas con la Justicia esta semana, como otros 12 periodistas del dominical, que probablemente serán arrestados por el escándalo de espionaje masivo.

El semanario The Independent on Sunday, versión dominical del diario The Independent, informó ayer que entre 5 y 12 periodistas serán arrestados en una «primera oleada», de acuerdo con fuentes de Scotland Yard. Si se confirma, serían ya una veintenta los cronistas que habrán pasado por la cárcel por haber espiado a unas 4.000 personas, entre ellas famosos del espectáculo, el deporte, la política y víctimas de casos policiales y de terrorismo.

La fuente policial dijo que podrían ser arrestados ejecutivos y personal jerárquico de News International, el conglomerado de prensa del grupo News Corp, propiedad del Murdoch, que editaba el News of the World (noticias del mundo) y que entre decenas de medios publica en el Reino Unido The Sun (sensacionalista, el más vendido) y The Times (conservador), y, en EE.UU., The New York Post (sensacionalista) y The Wall Street Journal (conservador).

«Ni siquiera hemos comenzado a investigar a otros periódicos», dijo la fuente citada.

Por su parte, la BBC, en base a fuentes que no identificó, dijo que periodistas de News of the World pagaron a policías hasta 100.000 libras esterlinas, unos 160.000 dólares, a cambio de obtener información confidencial, según correos electrónicos hallados en 2007, entregados a Scotland Yard en junio.

Para saber si Brooks autorizó dichos pagos, esta semana será interrogada, informó la versión dominical del conservador The Daily Telegraph. Por el mismo motivo podría ser procesado James Murdoch, hijo del magnate, quien, como responsable de News Corp, con sede legal en EE.UU., también afrontaría problemas del otro lado del Atlántico.

En esa línea, de acuerdo a los correos electrónicos, Andy Coulson, director del dominical de 2003 a 2007, quien luego trabajó como jefe de prensa del premier David Cameron, autorizó los pagos de sobornos a la Policía para obtener información que iba a ser utilizada en artículos sensacionalistas.

Coulson fue arrestado y dejado en libertad la semana pasada, y su paso por el Gobierno de Cameron hasta enero de este año dejó al descubierto el vínculo entre el imperio mediático Murdoch y el establishment político de Gran Bretaña.

Murdoch dijo ayer que su prioridad ahora es Rebekah Brooks, la directora de News of the World que fue rescatada para otras funciones en News International, contrariamente a la plantilla de 200 periodistas del medio que quedaron en la calle y que seguirán cobrando el sueldo sólo por tres meses.

Murdoch se mostró del brazo de Brooks saliendo de su casa londinense. Consultado al paso sobre cuál es su prioridad a la luz de las escuchas e intercepciones de mensajes de texto a 4.000 personas, incluidos familiares de caídos en Irak Y Afganistán, el magnate dijo: «Ella», señalando a Brooks.

Entre otros, se acusa a los responsables de News of the World de hackear el teléfono de Milly Dowler, una adolescente que fue hallada asesinada tras desaparecer en 2002. Al parecer, los periodistas borraron mensajes del buzón de voz del teléfono de la joven, dando a sus padres la falsa esperanza de que seguía con vida.

Ambos se dirigieron luego a una cena en el Hotel Staffod, de la cual también participó James Murdoch.

La última edición del periódico más vendido en Reino Unido llegó ayer a los kioscos con el título «Gracias y adiós», luego de que la semana pasada casi todos los anunciantes avisaran que retirarían sus publicidades del semanario. «Tras 168 años decimos un triste pero sentido adiós a nuestros 7,5 millones de leales lectores», afirmó el medio, versión dominical de The Sun.

Muy tarde, el medio admitió errores. «Es bastante sencillo: perdimos el camino. Se hackearon teléfonos y eso es algo que el diario lamenta profundamente», se leyó en la tercera página.

«No hay justificación para este horrible error de comportamiento.» No obstante, «cuando se calme todo este enfado, esperamos que la historia nos juzgue por todos nuestros años», se esperanzó el rotativo.

Entre los proyectos actuales de Murdoch figura hacerse con el control del 61% que le falta de British Sky Broadcasting (BSkyB), un sistema de TV satelital con más de 10 millones de suscriptores.

La transferencia accionaria generó rispideces internas dentro de la propia alianza de Gobierno conservadora-liberaldemócrata.

Agencias ANSA, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero

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