- ámbito
- Edición Impresa
Antidespidos: Massa árbitro en duelo, voto a voto, PRO vs. FpV
Jorge Triaca, el ministro de Trabajo, pasó ayer por la Cámara de Diputados en medio de la discusión por el quórum para convocar a una sesión especial para votar la ley antidespidos. En paralelo, los peronismos se peleaban sobre si llegan o no al quórum este mediodía.
Massa, al frente de un malón de casi 40 diputados, tiene el superpoder de hacer funcionar al Congreso para que trate y apruebe la ley antidespidos que empujó el peronismo del Senado, que Macri prometió vetar y que el FpV, con mayoría K, pretende convertir en ley este mediodía en sintonía con el Bloque Justicialista (BJ) que comandan Oscar Romero y Diego Bossio.
Massa avisó ayer que no aportará su bloque para habilitar la sesión especial que convocó el FpV, pero que, en caso de que se llegue a los 129 votos imprescindibles, el FR bajará al recinto a discutir y defender su proyecto que, a diferencia del que salió del Senado, incorpora un capítulo dedicado a la proyección a las pymes. Ayer el massismo compartió un dictamen junto a otros peronistas disidentes, los que capitanea Darío Giustozzi pero sufrió la fuga de dos legisladores: Héctor Daer, del gremio de Sanidad, anotado en la maratón para coronar como jefe de la CGT unificada y el camionero Jorge Taboada, que reporta a Hugo Moyano, apoyaron el dictamen que compartieron el FpV y el BJ. Se atribuyó a Facundo Moyano haber apoyado ese dictamen, pero anoche el diputado lo desmintió aunque confirmó que dará quórum para la sesión especial.
Frente a una pulseada voto a voto para saber si se consiguen los 129 para sesionar, esos dictámenes sirven como referencia de acuerdos y sintonías. Simple: el FpV y el BJ bajarán juntos al recinto con lo que juntarán algo más de 90 votos. Lo mismo harán el FIT y, al menos, tres legisladores massistas: Daer, Taboda y Moyano, a los que podrían sumarse Carla Pitiot (APOC) y el camionero Enrique Castro.
Disidencias
El resto del FR y los demás bloques opositores no ocuparán sus bancas salvo que los peronismos puedan habilitar la sesión espcial. El PS de Alicia Ciciliani, Libres del Sur y el bloque de Giustozzi ratificaron esa postura.
"El kirchnerismo se equivocó cuando quiso apropiarse de una ley y una demanda que surgió de toda la oposición", avisó, anoche, Ciciliani. Algo parecido dicen en el FR. "No queremos ni que el Gobierno ni que el kirchnerismo nos imponga qué hacer: tenemos una buena ley y queremos defender a las pymes" dijo un operador massista para explicar por qué decidieron moverse al margen del peronismo K.
En medio del poroteo, el FpV transmitía su confianza en conseguir el número mágico para poner a funcionar la Cámara y luego aprobar una ley que Macri anticipó que votaría. El preanuncio presidencial fue lo peor que le pudo hacer Macri a sus espadas parlamentarias porque les dejó un camino muy estrecho, casi inexistente, para negociar con los opositores más amigables. Anoche, la única obsesión de Emilio Monzó era evitar que Massa ponga sus votos para que haya sesión especial. La intriga se estirará hasta el mediodía porque la convocatoria se hizo para las 11.45.
"Haya o no haya ley mañana (por hoy), nosotros ganamos" se envalentonó un diputado del peronismo K en referencia a que, a su criterio, el bloque que preside Héctor Recalde quedó como el principal motor de la ley antidespidos. A la hora de contar las manos para lograr la especial, en el kirchnerismo jugaron al misterio. "Los votos están, pero no queremos decir quiénes son para que el Gobierno no los presione", arriesgó un legislador que dejó abierta, casi como única chance, que el massismo se rompa al medio y casi la mitad de los diputados del FR se rebelen contra su jefe y bajen a dar quórum.
Esa pulseada minuto a minuto, casi como el rating, es apenas la primera parte de un entrevero posterior. Si hoy no hay especial, el miércoles habrá sesión ordinaria y ahí la oposición, otra vez, tendrá que decidir si vota en bloque o si se fragmenta y sigue sin acordar una ley para que establezca un marco para evitar los despidos que, según números del PJ y los gremios, ya superó los 150 mil.


Dejá tu comentario