La operación, que ayudará a Royal Dutch Shell a competir mejor con la gigante ExxonMobil, ya ha recibido la autorización de reguladores en Estados Unidos, Brasil y Corea del Sur. BG Group y la compañía holandesa aún requieren la aprobación de las autoridades de inversión extranjera y reguladores de Australia y de la autorización del Gobierno chino.
Shell acordó en abril la compra de su rival menor BG ofreciendo una enorme prima, en momentos en que las compañías de materias primas toman medidas para resguardarse del desplome de los precios del crudo en el mercado internacional.
El departamento que dirige la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, concluyó que la cuota de mercado de la entidad resultante de la fusión permanecerá "limitada en la exploración de petróleo y reservas de gas, la licuefacción de GNL y el suministro al por mayor de GNL" y que continuará habiendo "un número de rivales fuertes" en esos mercados.
Asimismo, la CE determinó que Shell no podrá influir en los precios tras la fusión y que esos mercados permanecerán competitivos. "La transacción está en camino de ser cerrada a principios de 2016", aseguró un directivo de la holandesa.
| Agencias Reuters y EFE |


Dejá tu comentario