9 de septiembre 2013 - 00:00

Aprovechó la oferta

Giovanni Simeone no se va a olvidar nunca de este partido, porque marcó su primer gol en Primera. En la foto festeja con  Federico Andrada. River le ganó a Tigre 3 a 0.
Giovanni Simeone no se va a olvidar nunca de este partido, porque marcó su primer gol en Primera. En la foto festeja con Federico Andrada. River le ganó a Tigre 3 a 0.
Después de un primer tiempo para el olvido, River se encontró con una victoria contundente ante un Tigre que está en caída libre y su técnico, Diego Cagna, quedó en la cuerda floja.

Tigre salió ostensiblemente a defenderse, tanto que en la primera etapa casi no visitó el área contraria y le regaló pelota y terreno a River, que no encontraba los caminos hacia el arco de Javier García.

Tanto es así que en esos 45 minutos sólo se pueden contabilizar como situaciones de gol dos remates de afuera del área de Leonardo Ponzio, que pasaron desviados.

La cosa cambió en el comienzo del segundo tiempo, porque no se había cumplido el minuto (exactamente 43 segundos) cuando Manuel Lanzini hizo una "apilada" dejando cuatro hombres en el camino y derrotó al arquero de Tigre abriendo el marcador.

Allí el equipo de Victoria se quedó sin argumentos, y cuando quiso cambiar (Cagna puso al enganche Eliacopulos por el lateral derecho Pintos) se desguarneció en defensa y River aprovechó.

El segundo gol, el primero en la historia personal de Giovanni Simeone, llegó luego de una serie de rechazos marrados que rebotaban en compañeros y volvían y que terminaron con un pase atrás de Erick Godoy que Simeone aprovechó para poner el 2 a 0, y dos minutos después Manuel Lanzini marcó el tercero (el segundo de su cosecha) al recibir un rebote en Javier García de un remate de Carbonero.

River terminó logrando un triunfo contundente, pero no tuvo una actuación convincente. Es cierto que no tuvo a Teófilo Gutiérrez ni a Jonathan Fabbro, pero fue el mismo equipo abúlico al que le cuesta crear situaciones de gol. Abrió el partido con una jugada individual de Lanzini, que hasta allí había aportado muy poco.

Tigre, por su parte, tiene un presente preocupante. No tiene línea de juego y en su defensa comete errores garrafales.

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