23 de septiembre 2010 - 00:00

Aprueba la UE mayor control para bancos

Michel Barnier
Michel Barnier
Estrasburgo - El Parlamento Europeo (PE) aprobó ayer un nuevo plan de supervisión financiera común, con el que la Unión Europea (UE) pretende detectar a tiempo los grandes riesgos para el sistema financiero y evitar prácticas abusivas del sector que desemboquen en una nueva crisis. La Eurocámara respaldó por una amplia mayoría esta reforma que supone la creación de tres nuevas autoridades europeas de vigilancia de los bancos, las aseguradoras y los mercados.

El presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, defendió ayer la nueva arquitectura de supervisión, que forma parte de las medidas adoptadas hasta ahora para hacer frente a futuras crisis y que, a su juicio, constituyen «el gran logro» de la UE desde que entró en vigor el Tratado de Lisboa, hace ocho meses. «Nuestros esfuerzos están dando ya frutos», agregó Van Rompuy.

El 2 de septiembre, tras superar escollos que parecían insalvables, el PE, representantes de la presidencia belga de la UE y la Comisión Europea (CE) llegaron al acuerdo que ahora confirmó la cámara y con el que los Veintisiete avanzan en la consecución de los compromisos adquiridos en el G-20 durante la crisis. En este sentido, el comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, aseguró ayer que la nueva regulación equipara a Europa con Estados Unidos y explicó que la supervisión es sólo una de las iniciativas que prepara para evitar futuras crisis y lograr que Europa sea el modelo para imitar a este respecto.

Según lo aprobado ayer, la supervisión continuará siendo una competencia eminentemente nacional y los Gobiernos tendrán la última palabra a la hora de emplear su dinero en salvar a un banco de la quiebra, pero se crea un sistema de vigilancia común para situaciones de emergencia, desacuerdos entre países o incumplimiento de la legalidad europea. En este sentido, los eurodiputados lograron que las tres entidades supervisoras para la banca, los seguros y la Bolsa puedan prohibir prácticas de riesgo y tomar decisiones legalmente vinculantes para las entidades en caso de que la autoridad nacional esté actuando en contradicción con las leyes comunes.

Otro de los puntos que levantó suspicacias durante la negociación con la Eurocámara fue la dirección de la Junta o Consejo Europeo de Riesgo Sistémico, que será la encargada de vigilar los riesgos que amenacen a todo el sistema (y no por sectores). Finalmente, dada la prisa por poner el sistema en funcionamiento, ésta será ocupada por la dirección del Banco Central Europeo durante un período de cinco años, después del cual se valorará la conveniencia de pasar a un sistema de elección más democrático.

Agencia EFE