Apuran (ahora en Buenos Aires) cierre del acuerdo con el FMI

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Ya ayer hubo contactos con autoridades de Hacienda y del Banco Central. Analizan la letra chica, bajo el paraguas de las avanzadas negociaciones por el Presupuesto.

Las negociaciones entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Argentina se trasladaron a Buenos Aires, para entrar en el terreno de los detalles. El grupo de funcionarios liderados por el italiano Roberto Cardarelli arribó al país y los argentinos que estaban en Washington también retornaron, entre ellos el vicepresidente del Banco Central, Gustavo Cañonero.

Ambos equipos procurarán apurar el cierre del entendimiento, para que el país pueda acceder por anticipado en 2019 a dinero que estaba previsto para 2020, en el marco del acuerdo stand by por u$s50.000 millones firmado en junio.

Cardarelli y su gente tuvieron ayer al menos dos encuentros, uno con funcionarios del Palacio de Hacienda y otro en el Banco Central.

Si algo indica que la discusión ya se focaliza en la cuestión central, lo demuestran algunas de las exigencias del organismo para el Gobierno de Mauricio Macri que trascendieron en las últimas horas. Entre ellas, el Gobierno argentino deberá presentar un "programa serio" de recortes de gastos, que a su vez, deberá ser consistente con un programa monetario.

En una entrevista con el diario británico Financial Times, la titular del organismo Christine Lagarde realizó las manifestaciones de mayor dureza hasta el momento respecto de la Argentina. Allí sostuvo que el presidente del Banco Central, Luis Caputo, tiene que ofrecer "claridad, transparencia e información apropiada" a los inversores. Además dijo que "si el presidente Macri incluye reformas serias en su plan, lo miraremos".

En otras palabras, no alcanza con promesas de ajustes. Tendrán que mostrar cómo lo van a hacer y para ello deberán demostrar muñeca política. El Gobierno ya tiene avanzado el acuerdo por el Presupuesto 2019 con los gobernadores, pero falta precisamente parte de la letra chica.

Aunque se descuenta que Macri va a contar con fuerte respaldo internacional, gracias a el despliegue diplomático realizado en sus dos años y medio de gestión, tanto inversores como funcionarios del FMI tienen cierta cautela. Hasta que estalló la crisis financiera, el Gobierno argentino mostró fuertes inconsistencias entre políticas fiscales expansivas, combinadas con políticas monetarias restrictivas para controlar la inflación. El pedido de Fondo de medidas "serias" y de "claridad" sobre la cantidad de dinero que circulará por la economía mientras dure el acuerdo, tiene su razón.

Mientras tanto, el Gobierno volvió a operar en el flanco diplomático, Macri se comunicó con la canciller alemana Angela Merkel, quien le manifestó su "apoyo" ante la crisis económica y las negociaciones que viene llevando adelante la Argentina con el FMI.

Según informó Presidencia en un comunicado, durante la comunicación telefónica Merkel "manifestó su apoyo al proceso de reformas que está llevando a cabo la Argentina" y "en particular, a las negociaciones de nuestro país con el Fondo Monetario Internacional (FMI)".

Al igual que la semana pasada, en el contacto con el presidente norteamericano Donald Trump, el diálogo con la lider alemana se extendió durante 15 minutos y también incluyó menciones sobre el estado de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea para un acuerdo de libre comercio.

Además, Merkel le confirmó a Macri su participación en la Cumbre de Líderes del G-20 que tendrá lugar en noviembre en Buenos Aires. Las discusiones ya llevan una semana. Fue el martes 4 de este mes cuando ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, llegó a la capital norteamericana y presentó el pedido . En lo que resta de esta semana y los primeros días de la semana que viene debe quedar encaminado. El viernes 21 de setiembre se reunirá el board del FMI que tendrá que aprobar lo que se acuerde.

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