El establishment republicano aceleró sus opciones para impedir que Trump se alce con la candidatura del partido para competir en las elecciones de noviembre luego de que el magnate inmobiliario se impusiera el miércoles en Florida, Misuri, Illinois y Carolina del Norte.
Trump acumula 661 delegados, algo más de la mitad de los 1.237 necesarios para alcanzar la candidatura.
Muy a la zaga van el senador por Texas y miembro del Tea Party, Ted Cruz, y el gobernador de Ohio, John Kasich, sus dos únicos adversarios tras la retirada del senador Marco Rubio por el batacazo electoral en su estado de Florida, quienes cuentan con 406 y 142 delegados, respectivamente.
El magnate sueña con ser aclamado como nominado presidencial en la convención nacional del Partido Republicano que se celebrará en julio en Cleveland. Alrededor de un 60% de los 2.472 delegados republicanos en liza se asignaron en las votaciones desarrolladas hasta la fecha, de los que Trump se adjudicó casi el 47%.
Pero como bien recordó el diario especializado The Hill, el multimillonario tendrá que "mejorar su ritmo" a fin de alcanzar el número que hace falta para evitar una convención disputada, es decir, sin un candidato presidencial claro.
Ese escenario, que no tiene precedente desde 1976 y que persigue con ahínco el aparato del Partido Republicano para desbancar a Trump, daría a los delegados libertad de voto y podría abrir las puertas a un candidato que no haya participado en las primarias.
Ayer, el primer tentado para ese fin fue el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, quien fue el aspirante a vicepresidente en la fórmula que lideró Mitt Romney en 2012. Sin embargo, el cada vez más influyente legislador declinó la oferta.
Trump advirtió ayer que habrá "disturbios" si llega a la convención nacional con ventaja en el número de delegados, pero el partido decide cuestionar su liderazgo en las elecciones primarias.
"Creo que ganaremos antes de llegar a la convención, pero puedo decirle que si no lo hacemos y nos quedamos a 20 votos o 100 (del umbral), no creo que puedas decir que no conseguimos la nominación automáticamente. Creo que habría disturbios", dijo.
"No los lideraría (los disturbios), pero creo que podrían ocurrir cosas desagradables porque represento a una cantidad enorme, millones de personas", agregó el multimillonario en una entrevista en la cadena CNN, en una amenaza indirecta a la conducción partidaria.
Sin embargo, un miembro de la Comisión de Reglas del Comité Nacional Republicano, Curly Haugland, recordó ayer al magnate que "los partidos políticos eligen a sus nominados, no el público en general".
| Agencias EFE y Reuters |


Dejá tu comentario