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Argumentar sin fundamento contra AFIP, un clásico
En el mes de noviembre, al brindar los datos de la recaudación del mes de octubre y la acumulada en 2012 a esa fecha, se mencionó que se habían recaudado $ 556.914 millones de pesos, es decir un 25,4% más que el año anterior; con un cumplimiento de la meta presupuestaria que -acumulada a octubre de 2012- excede el 100%.
Ahora bien, la argumentación de la periodista sobre el cumplimiento de las metas en menor cuantía que en años anteriores se centra en la falta de actualización del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y en la falta de devolución de reintegros a los exportadores. Yerra en la argumentación, tanto desde el punto de vista de la realidad de la recaudación como desde el punto de vista técnico.
El análisis de la recaudación deja ver una caída en los derechos de exportación como consecuencia de la crisis internacional, respuesta que todos los meses brinda el administrador federal ante la consulta de los periodistas que siguen los anuncios de la misma.
Nada tiene que ver el Impuesto a las Ganancias y el famoso «mínimo no imponible» ni la supuesta falta de reintegros y devoluciones. La decisión del aumento de los mínimos de Ganancias escapa a las competencias de la AFIP; no obstante ello, el argumento que una suba de éstos impactaría en la recaudación del año 2012 es desconocer la mecánica de liquidación, puesto que existe un importante número de trabajadores autónomos que liquidan y pagan el saldo del Impuesto a las Ganancias del corriente año, en abril de 2013.
El otro argumento carece aún más de profesionalismo técnico, decir que la falta de devoluciones y reintegros está demorada por falta de recursos es -cuanto menos- una falta de conocimiento. Se trata de procesos automatizados y sistémicos, sin intervención de personas. Procesos que revisan la consistencia de las declaraciones juradas, la existencia de deuda por obligaciones tributarias, la liquidación de divisas de las exportaciones realizadas, y cuando todo está en regla, quedan listos para su cobro. En ese punto, un riguroso sistema de entradas y salidas y la acumulación por sectores económicos -sectores, no contribuyentes- mandan el resto del proceso automático de pago hasta derivar en la acreditación -reiteramos automática- de los fondos en la CBU del contribuyente.
Analizar la recaudación tributaria exige conocer de antemano las cuestiones impositivas, aduaneras y de la seguridad social, requisito básico para una correcta conclusión. También se requiere prudencia y responsabilidad en la opinión de aquellos actores con influencia en la opinión pública.


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