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Armas irrumpen en política paraguaya
Ambos hechos no estarían relacionados, aunque no se descarta ninguna hipótesis, ya que la investigación se encuentra en su fase inicial.
Por el arsenal descubierto hay dos militares detenidos y se busca a un tercero, señalado como el propietario del vehículo donde estaban 21 fusiles de las Fuerzas Armadas y explosivos (según se informó, para venderlos al mejor postor por u$s 150.000). El operativo se realizó en Piribebuy, ciudad histórica, ubicada 73 km al este de Asunción, en el departamento de la Cordillera.
Hace apenas cinco días, el 31 de diciembre, cerca de la medianoche, irrumpió en escena el llamado Ejército Popular de Paraguay, que atacó una pequeña guarnición en Tacuatí, unos 350 km al norte de Asunción, en el departamento de San Pedro.
La acción armada generó las más variadas versiones sobre los orígenes y objetivos de esa organización. Hay quienes la reivindican como una organización guerrillera que apunta al socialismo, quienes la acusan de ser una maniobra de la derecha para resistir los cambios y quienes consideran que se trata de delincuentes comunes apoyados por el narcotráfico.
Carmen Villalba, condenada a 18 años de cárcel por el secuestro de María Edith Bordón de Debernardi, el 16 de noviembre de 2001, anunció desde la prisión que el ataque fue «el inicio de la acción armada en Paraguay».
«El EPP ha atacado a un órgano del Estado en respuesta al asesinato de un compañero campesino de la zona de Concepción, cosa que quedó en la nada», expresó.
El ministro del Interior, Rafael Filizzola, desacreditó a Villalba. Aseguró que en su país «no existe una guerrilla» y que el EPP «es sólo una banda delictiva». «Carmen Villalba es una delincuente y no voy a debatir ni polemizar con una delincuente. Es una persona que delinque, roba, mata para beneficiarse económicamente», expresó ayer.
El ataque al cuartel de Tacuatí se produjo en una fecha emblemática, como es el aniversario de la revolución cubana y del levantamiento del Ejército Zapatista e Liberación Nacional (EZLN), en México.
Pero la Comisión de Derechos Humanos de Paraguayos Residentes en Buenos Aires opinó que todo «es un montaje de la ultraderecha» para «desacreditar al campesinado».
El presidente Fernando Lugo analiza el tema con inquietud. «Nos preocupa por la forma como ha ocurrido y el objetivo que han tenido» los atacantes del cuartel militar. El mandatario resolvió fortalecer algunas guarniciones militares y policiales del interior, «donde hay indicios firmes de que existen estos grupos que quieren estar por encima de la ley y de la Constitución, sacar del orden institucional y constitucional la vida de todos los ciudadanos de la República», dijo.
Agencia DPA


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