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Arranca en Diputados el maratón de fin de año
Juliana Di Tullio y Jorge Capitanich
La decisión tiene que ver con una limitación: si el Gobierno hubiera optado por convocar a extraordinarias, hubiera tenido que volver a convocar y formar las comisiones una vez que terminen las ordinarias el 30 de noviembre. Por eso Jorge Capitanich ya había adelantado que la opción elegida sería continuar un par de semanas más en ordinarias hasta terminar la agenda que hoy debate el Senado.
Ayer el Palacio estuvo en silencio: hoy se festeja el día del empleado legislativo, pero, para armar un fin de semana largo, fue pasado a ayer.
De ahí que la carrera volverá hoy. En Diputados se arma una agenda para sesionar mañana y los dos miércoles siguientes. No existen allí temas clave para el Gobierno, serán más bien sesiones para descomprimir la votación de todos los temas que los diputados tienen en espera, algunos muy menores y otros casi simbólicos, como ponerles nombres a plazas y calles o declarar el día de alguna actividad o producción. Como sea, sólo temas esenciales para la política en el interior. El resto de la agenda, Código y telecomunicaciones, pasará a diciembre.
Con ese acto el kirchnerismo arranca el clásico maratón de fin de año. Para aprovechar la sesión, hoy se negociará la inclusión de dos o tres proyectos centrales y una larga lista de cientos de pedidos de diputados que esperaron todo el año para entrar en el recinto.
El kirchnerismo quiere poner a la cabeza de esa lista el proyecto de expropiación de la exconfitería El Molino, la ley que regula la protección de embriones (una colateral del nuevo Código Civil) y la que promueve la producción pública de medicamentos.
Una vez que Diputados termine las votaciones de diciembre arrancará el receso de verano. Esta vez el final de las vacaciones será incierto: todo dependerá de la existencia o no de la negociación en Nueva York con los fondos buitre tras la caída de la cláusula RUFO.
El kirchnerismo en Diputados está convencido de que habrá una negociación con los fondos NML y Aurelius, pero que no será necesario modificar ley alguna en la Argentina.
De hecho, el oficialismo cree que si se llega a un acuerdo todas las facultades que el Gobierno necesita están en las leyes del canje y de pago soberano. Sólo un punto sigue en duda: la necesidad de autorización para emitir nueva deuda que esté involucrada en esa negociación.


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