Arrecia la ofensiva talibán en Pakistán: ayer, 69 muertos

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Islamabad - Al menos 69 personas murieron y decenas resultaron heridas ayer a causa de un atentado suicida y de una serie de ataques lanzados por el Ejército local contra extremistas talibanes en diferentes zonas de Pakistán.

Por un lado, al menos 41 personas, la mayoría civiles, murieron y otras 45 resultaron heridas en un nuevo atentado suicida registrado en el norte del país, apenas un día después de que el Ejército hubo puesto fin a un audaz asalto talibán a su cuartel general de Rawalpindi, cerca de Islamabad.

El ataque tuvo lugar en las proximidades de un mercado del distrito de Shangla, situado en la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP), e iba dirigido contra un convoy que pasaba por un puesto de control.

El ministro de Información provincial, Mian Iftikhar Hussain, cifró en 41 los muertos y en 45 los heridos a causa de la explosión, según el canal de televisión privado Dawn.

Los heridos fueron trasladados a un hospital cercano y las fuerzas de seguridad acordonaron la zona e impusieron el toque de queda mientras investigan el atentado.

Según Hussain, doce de los heridos se encuentran graves, mientras seis de los fallecidos eran soldados.

Shangla forma parte de la división de Malakand, donde el Ejército dio por concluido en julio el grueso de una gran operación contra los insurgentes, cuyo escenario principal era el valle de Swat, aunque aún se registran frecuentes combates con los talibanes en la zona.

El ataque es el cuarto de envergadura que sufre Pakistán en sólo una semana.

El viernes último, un ataque suicida dejó 53 muertos en una zona comercial de Peshawar, capital de la NWFP, y cuatro días antes otra acción suicida contra unas oficinas de la ONU se había cobrado la vida de cinco trabajadores del organismo en Islamabad.

Pero la incursión más audaz fue la protagonizada el sábado por un comando talibán de diez hombres contra el cuartel general del Ejército en la ciudad de Rawalpindi, que las fuerzas de seguridad apenas pudieron controlar más de veinte horas después de su inicio.

Responsables

El movimiento Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), que aglutina diversas facciones talibanas del país, reivindicó ese golpe, que incluyó el secuestro de 42 personas y dejó una veintena de muertos, entre ellos terroristas y tres rehenes.

En una rueda de prensa en Rawalpindi, el portavoz militar, Athar Abbas, aseguró ayer que el asalto fue organizado desde el principal bastión talibán en Pakistán, la región tribal de Waziristán del Sur, donde el Ejército lleva meses planeando una gran ofensiva.

Según el canal privado Geo TV, Abbas explicó que el objetivo de los insurgentes era tomar como rehenes a altos mandos militares para negociar la liberación de unos cien integristas encarcelados.

A raíz de la muerte en agosto del líder del TTP, Baitulá Mehsud, y de la disputa interna por el liderazgo talibán, disminuyó el número de atentados, pero el nuevo jefe de los integristas en Pakistán, Hakimulá Mehsud, ya advirtió recientemente que sus hombres llevarían a cabo ataques en Pakistán y Afganistán.

La ofensiva talibán, de hecho, arrecia en ambos países, y en el segundo está obligando a Estados Unidos a evaluar un refuerzo de sus tropas en 30.000 o 40.000 hombres, tal como piden los comandantes, que advierten sobre una posible derrota militar. En la frontera binacional se cree que sigue refugiado Osama bin Laden. El incremento de la violencia preocupa, además, a la comunidad internacional por temor a que la insurgencia pueda hacerse con el control de las armas nucleares en poder del Gobierno paquistaní.

Por otra parte, 16 personas murieron en un bombardeo militar paquistaní en Waziristán del Sur, cerca de la frontera con Afganistán, informaron ayer fuentes locales. Éstas precisaron que la aviación militar paquistaní lanzó el ataque contra zonas donde se esconden los combatientes talibanes.

Toque de queda

En otro bombardeo militar paquistaní, contra la zona de Mamond, en el Bajaur, la más pequeña de las subdivisiones de las Áreas Tribales Administradas en modo federal (FATA), en la frontera con Afganistán, murieron 12 personas y decenas resultaron heridas.

Geo TV detalló que tras la operación militar fue impuesto el toque de queda en Mamond. Un primer informe militar señaló que una decena de bases y escondites subterráneos fueron destruidos.

Como reacción, un comando talibán secuestró a una decena de personalidades destacadas de Mamond, en un episodio que está siendo investigado por la Policía.

Agencias EFE, ANSA y AFP

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