25 de junio 2010 - 00:00

Arte joven con medios y contenidos diversos

La foto-performance «Postal», del artista tucumano Gabriel Chaile, ganó el Primer Premio Cultural Itaú 2010, en una edición a la que se presentaron 1.322 creadores jóvenes de todo el país.
La foto-performance «Postal», del artista tucumano Gabriel Chaile, ganó el Primer Premio Cultural Itaú 2010, en una edición a la que se presentaron 1.322 creadores jóvenes de todo el país.
Para el Premio Cultural Itaú 2010-Aproximación al Arte Contemporáneo, se presentaron 1.322 artistas de los 24 distritos federales y, después de una rigurosa selección, quedaron 33 finalistas, 16 pertenecen a distintos puntos del país y 17 a la ciudad de Buenos Aires y alrededores. Las obras finalistas se exhiben hasta el 22 de julio en el Espacio de Arte de Cerrito y Viamonte.

El Primer Premio Adquisición de 15.000 pesos le fue otorgado a Gabriel Chaile (Tucumán, 1985) por la foto-performance «Postal». Se trata de una acción realizada en la histórica Casa de Tucumán, al lado de los granaderos que la custodian, usando un disfraz escolar de cartón. Puede tener varias lecturas, desde el título, para el turismo, la tan mentada libertad alcanzada pero no para todos y hasta la inocente pregunta ¿qué querés ser cuando seas grande? A la que se respondía con idéntica inocencia: policía, soldado, granadero, ahora reemplazada quizás por algún personaje tecnológico.

Mariano Vilela (Buenos Aires, 1970) recibió el Segundo Premio de 10.000 pesos por «Paisaje Heredado», grafito y barniz sobre papel. Obra anclada en lo decimonónico, un paisaje brumoso con figura y perro, que podría ser inglés y con las grietas propias del paso del tiempo. Una ironía sobre cuadros decorativos, copias de copias de aquellos cuadros que ostentaban las casas con cierto status.

Jorge Miño (Corrientes, 1973), ganó el Tercer Premio de 7000 pesos por su fotografía «La Estructura Fundamental». Este destacado fotógrafo asistió a los talleres de Martín Weber, Alberto Goldstein y Alejandro Kuropatwa. Para referirse a su trabajo eligió un texto de Moholy-Nagy de 1928, en el que se refiere «a la integración de elementos que produce una curiosa unidad que se mueve en sendas ópticamente prescritas, como si fuera en un tren de ideas». Hay que mirar con gran detenimiento el cruce de escaleras mecánicas captadas por una cámara que logra una multiplicidad de imágenes.

Cristian Segura (Tandil, 1976), recibió Mención por «Mesa de Trabajo y Reflexión»- Autorretrato, técnica mixta. Efectivamente es una mesa con el perfil del artista, encerrada en un cuadro con marco clásico, ornamentado. Responde al tipo de trabajo conceptual y cuestionador sobre las operaciones artísticas que lo caracteriza, recordamos su maqueta del Museo Castagnino de Rosario realizada con cuatro libros de arte y su valijita de ex director de museo que aludía a su experiencia como Director del Museo de Tandil.

San Poggio (La Plata, 1979) recibió también Mención por «Recital (con nubes)», témpera, acrílico y laca sobre madera. Una estructura geométrica que contiene multitudes, personajes diminutos, algunos absurdos con cabezotas y piernas, fondo casi romántico-naif con nubes y lluvia, no sabemos si al borde de lo trágico, un diálogo entre la severa geometría y lo lúdico.

Paula Otegui (Buenos Aires, 1974) y su «Paraíso de Raquel», técnica mixta sobre tela, en blanco y negro, describe un paisaje selvático, caótico a simple vista. Poco a poco se revelan figuras, aves, otros animales, formas geométricas y el todo remite a una cierta visión de la pintura oriental.

Destacamos especialmente «24 cuadros por segundo», una poética instalación de video y pinturas de Estanislao Florido (Buenos Aires, 1977). Como lo señala el artista «la obra propone la creación ficcional de una película que no es película y de una pintura que no es pintura». El título responde a que un segundo de película equivale a 24 cuadros. El video, literalmente nos abre las puertas a un recorrido por la historia del paisaje desde de Chirico, Magritte, Friedrich, entre otros.

Federico Zukerfeld (Buenos Aires, 1979), artista visual y performático, realiza experiencias callejeras e intervenciones urbanas. Durante 10 años coleccionó tarjetas personales de críticos, galeristas, artistas, directores de museos, agentes culturales nacionales e internacionales con los que «hay» que establecer relaciones para ser admitido en el circuito del arte si se quiere llegar a «ser alguien» tenido en cuenta. Obra cuestionadora e irónica, titulada «Operaciones», palabra muy difundida en el medio artístico.

Como se ve a lo largo de esta nota que no puede incluir a todos los artistas, diversos son los medios que utilizan para también contenidos diversos. Cuentan historias con un cierto escepticismo, no son predecibles, los códigos son más difusos, menos formales, pero sí son formales en cuanto a su quehacer, pueden incursionar en distintas disciplinas que se fusionan.

En esto reside el interés de esta muestra de artistas de una generación que viene marchando. y que responde a la errancia del arte actual.

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