7 de junio 2017 - 00:00

Atacar civiles, la estrategia más rentable para los yihadistas

El Cairo - El último atentado de Londres, reivindicado por el Estado Islámico (EI), evidencia la rentabilidad mediática y logística para los yihadistas de fomentar los ataques contra los civiles.

Una camioneta, varios cuchillos y unos falsos chalecos bomba, fueron suficientes para que tres terroristas acabaran con la vida de siete personas, el pasado sábado, y causaran heridas a otro medio centenar de civiles.

"Este tipo de ataque desde el punto de vista logístico es fácil, tanto en cuanto los atacantes no necesitan saber cómo construir una bomba o usar armas de fuego. Hoy, los objetos de la vida diaria están siendo usados para perpetrar las acciones más horrendas", aseguró la analista Dalia Ghanem Yazbeck.

El EI favoreció en Europa, desde hace tiempo, este tipo de ataques, como el atropello de cuatro ciudadanos y un policía por un hombre al volante de un vehículo, el pasado 22 de marzo ante el Parlamento británico.

Pero también la muerte de doce personas en un mercado navideño de Berlín, el 19 de julio de 2016, arrolladas deliberadamente por un camión; o el ataque de otro "lobo solitario" al volante de otro vehículo de carga en la ciudad francesa de Niza, el 14 de julio del año pasado, en el que 84 personas fallecieron.

"La estrategia es impulsar y reforzar a los simpatizantes, así como a sus seguidores y a los lobos solitarios", sostuvo Ghanem Yazbeck, analista del centro Carnagie de Medio Oriente, quien afirmó que con estas acciones el EI lanza varios mensajes importantes.

"A sus seguidores les dice: 'Tenés que creer en la organización porque todavía podemos golpear, así que levántense y hagan su trabajo', y a sus enemigos, les dice: 'Podemos golpear donde queramos y cuando queramos", explicó la especialista, que consideró que estos ataques "a pequeña escala, pero de gran impacto" continuarán.

Su mensaje fluye entre los medios de información y por las redes sociales y se repite constantemente, como un disco rallado.

Justamente, el lunes la agencia Amaq, perteneciente al EI, lanzó a través de Instagram una nueva amenaza en francés, firmada por unos supuestos "soldados del Estado Islámico en Francia". Ayer, un hombre que juró lealtad al grupo terrorista atacó a martillazos a un policía en Notre Dame, en París.

Para Ghanem Yazbeck, los medios de información contribuyen a la propaganda del EI con una "campaña gratuita de relaciones públicas", mediante una cobertura "sobrecogedora y con todos los medios hablando de ello". "La publicidad es el oxígeno de los terroristas", sentenció.

Para Timothy E. Kaldas, experto del Instituto Tahrir, estos ataques permiten también a EI distraer la atención de Oriente Medio, donde el grupo está perdiendo terreno a pasos agigantados, tanto en la ciudad iraquí de Mosul, como en la población siria de Al Raqa, capital del califato.

El analista criticó también las reacciones políticas de condena contra las comunidades musulmanas, cada vez que hay uno de estos ataques porque favorece que sus miembros más marginados se sientan más aislados y, por tanto, sea más fácil que caigan en las redes de los extremistas.

La sociedad necesita ofrecer a estos potenciales "lobos solitarios" un sentimiento de pertenencia", agregó Ghanem Yazbeck.

Agencia EFE

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