Atenas - Entre miércoles y jueves una misión de la troika regresará a Grecia para revisar la marcha de las cuentas públicas, con la idea de profundizar algunos controles. Las autoridades griegas esperan "una línea aún más dura" de los visitantes, luego de la crisis de Chipre. "Vendrán con una posición más rígida que nunca luego de la crisis de Chipre, plantearán exigencias y no harán concesiones para entregarnos un nuevo tramo de asistencia financiera.
Los tiempos corren para Grecia, pues todo debe estar en orden para la reunión del eurogrupo del 12 de abril donde debería aprobarse el envío de otra partida para Atenas por 2.800 millones de euros. Grecia está obligada a despedir a 50.000 empleados públicos hacia 2014. Hay conflicto sobre la aplicación de un impuesto inmobiliario, que la "troika" exige se pague junto con la luz.
Agencia ANSA
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