19 de febrero 2019 - 00:00

¿Nuevo hombre bomba?: cayó la mano derecha de Bolsonaro por denuncias de corrupción

A poco más de un mes de su llegada al Planalto, el Gobierno se enfrenta a su primer crisis de peso. El despedido era secretario general de la Presidencia y uno de los principales figuras de confianza del ultraderechista. Será reemplazado por un militar.

INCERTIDUMBRE. De acuerdo con medios brasileños, Gustavo Babbiano habría afirmado a su entorno que Jair Bolsonaro está loco, aunque luego salió a desmentir la versión.
INCERTIDUMBRE. De acuerdo con medios brasileños, Gustavo Babbiano habría afirmado a su entorno que Jair Bolsonaro está loco, aunque luego salió a desmentir la versión.

Brasilia - El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, relevó ayer al ministro secretario general de la Presidencia, Gustavo Bebbiano, en medio de un escándalo de corrupción vinculado al desvío de dinero público para la campaña electoral del gobernante Partido Social Liberal (PSL). El desplazamiento, ordenado un mes y medio después de la llegada de Bolsonaro al poder, fue confirmado por el portavoz de la Presidencia, general Otávio Rego Barros, quien en conferencia de prensa dijo que la decisión fue tomada “por el fuero íntimo” del mandatario, sin dar mayores explicaciones, y añadió que será reemplazado por un general.

Bebbiano era presidente del PSL en la época de la campaña y es considerado responsable por el uso de “candidatos testaferros” para repartir partidas de dinero público asignadas a las campañas electorales.

El poderoso frente militar, acaso el más importante de los grupos que forman el Gobierno, intentó que el caso no adquiriera proporciones de escándalo, pero fue imposible aplacar los ánimos.

Al mismo tiempo, Bolsonaro intentó moderar la crisis de su gabinete anunciando que el jueves irá personalmente al Congreso para presentar el mayor proyecto, la reforma jubilatoria, que es la principal medida del ajuste económico planificado por el superministro de Economía, Paulo Guedes. Sin embargo, el escándalo revelado por el diario Folha de Sao Paulo erosionó parte de la agenda de la administración.

Bolsonaro despidió a Bebbiano, que fuera su abogado y hombre confianza, y a quien eligió como coordinador de la campaña en 2018. La proximidad entre ambos era tal que fue uno de los pocos dirigentes a quien se le autorizó ingresar en el Hospital Israelita S Einstein, durante los 23 días de internación, debido al atentado con una cuchillo cometido el 6 de setiembre.

“Cuando salga del cargo voy a hablar, estoy acomodando las cosas en mi cabeza”, dijo ayer Bebianno, actual vicepresidente del partido oficialista. El clima estaba enrarecido porque Bebianno había denunciado que recibió amenazas de muerte luego de que partidarios del presidente divulgaran su número de teléfono celular por las redes sociales.

Por otro lado, en el caso quedó involucrado uno de los hijos del mandatario por su actitud frente al escándalo. El concejal Carlos Bolsonaro llamó por Twitter “mentiroso” a Bebianno, luego que afirmara que había conversado tres veces con su padre, que en ese momento estaba internado, luego de la revelación de Folha.

Lo sucedido puso de relieve el tránsito irrestricto de los tres hijos políticos de Bolsonaro en el Palacio del Planalto y consolida el rol central del núcleo militar del gobierno. De hecho, el reemplazante de Bebianno en la secretaría general de la Presidencia será el general retirado Floriano Peixoto Vieira Neto. Así, ascenderán a nueve los miembros del núcleo militar dentro de la Casa de Gobierno, todos ellos en funciones clave.

El escándalo de desvío de dinero por el cual está investigado Bebianno forma parte de los artilugios de los llamados partidos “de alquiler” como el PSL -al que Bolsonaro adhirió el último año- para aumentar su recaudación.

Bebianno negó que esté preparando una denuncia contra Bolsonaro, contra lo que circuló el fin de semana, como gesto de venganza por haber sido acusado del desvío de dinero. El Gobierno se enfrenta esta semana a dos proyectos refundacionales de la estructura brasileña, como el paquete de medidas contra el delito del ministro de Justicia Sérgio Moro y el nuevo sistema de pensiones, que debe aprobarse con una mayoría especial parlamentaria.

“Voy a devolver el triple de amenazas que me hicieron pero en forma legal, denunciando a todos”, afirmó Bebianno, quien negó haber dicho a interlocutores que Bolsonaro se había vuelto loco, como publicó un columnista de la cadena Globonews. Bebianno está sospechado de formar parte del envío, durante la campaña, de unos 120.000 dólares del fondo partidario obligatorio del Estado a una candidata fantasma para supuestamente usarla de testaferro.

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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