24 de abril 2009 - 00:00

Atribuyen a Rice ordende torturar. ¿A juicio?

Condoleezza Rice, una de las figuras más emblemáticas de la administración Bush, quedó ayer involucrada de lleno en el escándalo de las torturas a sospechosos de terrorismo. La izquierda demócrata pide su enjuiciamiento.
Condoleezza Rice, una de las figuras más emblemáticas de la administración Bush, quedó ayer involucrada de lleno en el escándalo de las torturas a sospechosos de terrorismo. La izquierda demócrata pide su enjuiciamiento.
Washington - La ex secretaria de Estado Condoleezza Rice quedó ayer directamente involucrada en la aplicación de torturas durante el Gobierno de George W. Bush, al conocerse que cuando ocupaba ese cargo aprobó el uso de la «tabla de agua» contra un miembro de Al Qaeda en julio de 2002.

Se trata de la fecha más temprana que se conoce de la autorización de este método de interrogación, similar al submarino que practicaron las dictaduras latinoamericanas, mediante el cual se obliga al detenido a ingerir grandes cantidades de agua provocándole sensación de ahogo. La aprobación de Rice, quien en ese momento era la consejera de Seguridad Nacional de Bush, fue revelada en un informe de la Comisión de Inteligencia del Senado.

La decisión del presidente Barack Obama, de divulgar los memos de su antecesor autorizando el uso de la tortura, desencadenó diferencias en Washington, ya que la oposición republicana lo acusa de caza de brujas y los demócratas, incluso dentro del Gobierno, discrepan sobre la designación de una comisión investigadora.

El senador republicano John McCain criticó a Obama por haber autorizado al Departamento de Justicia a investigar a los miembros del Gobierno de Bush que dieron la orden, pese a su postura contraria al uso de la tortura y a que mantuvo un duro enfrentamiento con el ex presidente al respecto.

«Esto se va a volver una caza de brujas», le dijo McCain ayer al canal ABC y agregó que no se puede «criminalizar a quienes dieron un consejo legal, a menos que se pueda probar que violaron intencionalmente la ley».

El informe del Senado indicó que Rice autorizó la aplicación de la «tabla de agua» contra Abu Zubaydah, quien fue capturado en marzo de 2002 en Pakistán y es considerado el primer miembro importante de Al Qaeda detenido por Estados Unidos.

La comisión del Senado divulgó el reporte a pedido del fiscal general (secretario de Justicia), Erick Holder, quien condenó el empleo de la tortura en los interrogatorios y señaló que está dispuesto a revelar todos los memos del Gobierno de Bush relacionados con el tema.

Obama dijo que se opone a investigar a los agentes de la CIA que torturaron, pero dejó en manos de Holder la decisión de investigar a los miembros del Gobierno de Bush que dieron las órdenes. Con todo, se mostró partidario de «mirar al futuro».

El secretario de Defensa, Robert Gates, apoyó la decisión de Obama de divulgar los memos de Bush al sostener que iban a ser revelados de todos modos. También expresó su acuerdo con Obama respecto de no perseguir a los agentes de la CIA que incurrieron en torturas.

Con todo, el funcionario, que sirvió en la era de Bush, dio pistas sobre la interna que divide a la Casa Blanca al expresar su preocupación por los efectos negativos que, cree, podría tener la revelación de los documentos, sobre todo en Irak, Afganistán y otras áreas en las que tropas estadounidenses y funcionarios civiles afrontan la amenaza de una creciente violencia islamista. «Estuve bastante preocupado por las posibles repercusiones en Oriente Medio y en otros escenarios en los que estamos involucrados en un conflicto», dijo.

Durante una visita al cuartel de los marines, Camp Lejeune, en Carolina del Norte, Gates declaró a la prensa que «es muy importante que estén protegidos».

En tanto, los dos jefes demócratas del Congreso, el senador Harry Reid y la diputada Nancy Pelosi, discreparon sobre la conformación de una comisión investigadora.

«Desde mi perspectiva, sería muy poco sabio empezar con comisiones, tribunales, consejos, etcétera, hasta que no sepamos cómo fueron todos los hechos», dijo Reid en un comunicado.

Reid -alineado con un reluctante Obama- tomó distancia del planteo de la liberal Pelosi de formar una «comisión de la verdad» que investigue el trato a los prisioneros de Estados Unidos bajo el mandato de Bush.

Por su parte, el jefe de la bancada de representantes republicanos, John Boehner, sostuvo que la divulgación de los memos tiene un efecto negativo «en nuestros agentes de inteligencia» que están en todo el mundo.

Durante una conferencia de prensa en el Capitolio, Boehner dijo que la decisión de Obama «es desafortunada» y agregó: «No sé si ayudará a mantener a Estados Unidos seguro».

Agencias ANSA y EFE

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