22 de junio 2009 - 00:00

Aumenta la presión sobre Berlusconi

Silvio Berlusconi recibió el apoyo de sus seguidores a la salida de la mesa en la que votó por el referendo sobre una reforma a la ley electoral. Aunque apareció una nueva «velina», Il Cavaliere siguió bromeando sobre el tema.
Silvio Berlusconi recibió el apoyo de sus seguidores a la salida de la mesa en la que votó por el referendo sobre una reforma a la ley electoral. Aunque apareció una nueva «velina», Il Cavaliere siguió bromeando sobre el tema.
Roma - Envuelto en el creciente escándalo de las «velinas» (chicas de la TV), Silvio Berlusconi respondió ayer que seguirá «firme» en el cargo y, apegado a su estilo, se permitió bromear sobre la profusión de jóvenes supuestamente prostituidas en fiestas en sus residencias. El desenfado del Cavaliere se hizo notar en un día difícil para su Gobierno. Un obispo le pidió «explicaciones claras» sobre los testimonios que lo comprometen, mientras iba rumbo al fracaso un referendo que se celebra hasta hoy, y que Il Cavaliere considera clave para fortalecer su poder.

Berlusconi, luego de votar en Milán en el plebiscito para modificar la ley electoral y en el ballottage de gobiernos municipales, se entretuvo con partidarios del Pueblo de la Libertad (PdL).

Mientras se sacaba una foto con una de sus seguidoras luego de votar, un amigo de esa mujer advirtió a esta última: «Atenta, que te ponen como una velina». Berlusconi, al escuchar ese comentario, replicó en tono humorístico que «¡Con un poco de dedicación lo puede hacer!».

Desmentida

El premier desmintió, además, versiones sobre la venta de su residencia de villa Certosa, en Cerdeña, una de las sedes de sus supuestas fiestas con decenas de mujeres, entre las que se cuentan la residencia romana de Villa Grazioli. «No vendo villa Certosa. Lo dicen los diarios. Yo no los leo y estoy bien así», afirmó el gobernante, dueño de medios de comunicación.

Frente a sus partidarios que lo esperaron a la salida de las urnas en la escuela media Dante Alighieri donde votó, Il Cavaliere se preguntó: «¿Por qué no debería mantenerme firme?». La gente lo invitaba a «no aflojar».

Italia vota entre ayer y hoy el referendo para cambiar el sistema electoral, que necesita la participación de la mitad más uno del padrón general. Alcanzar esa meta es «un espejismo», indicaban anoche las páginas web italianas, habida cuenta de que al cierre de la jornada electoral la concurrencia a las urnas apenas superaba el 16% sobre un padrón de 55 millones de votantes. A este aparente fracaso, el oficialismo debió afrontar el costo de una performance en las municipales mucho peor que la esperada. Se votan en segunda vuelta 22 bancas de diputados provinciales y 99 gobiernos comunales, 16 de los cuales son capital de provincia.

La propuesta de Berlusconi es otorgar un premio de mayoría a la coalición de listas o a la lista más votada en la Cámara de Diputados y en el Senado, y que un candidato pueda presentarse a la misma vez en varias circunscripciones. El frente del sí habla de una «mayor gobernabilidad» y los que se oponen argumentan una «acumulación personalista».

Vergüenza

Sin preocuparse por algunas críticas, como la de una joven que gritó a los periodistas «¡Qué vergüenza; háganle preguntas sobre las prostitutas, es un putañero!», Il Cavaliere se mostró alegre.

En este escenario, resonó el pronunciamiento del obispo de Lanciano-Ortona, Carlo Ghidelli, quien advirtió que la Iglesia no está dispuesta a callar. El primer ministro «no debe ilusionarse con que la Iglesia calle. La Iglesia no reprocha nada a nadie, pero es evidente que los obispos tenemos una precisa moral que defender», dijo Ghidelli a Il Corriere della Sera.

«El pueblo tiene derecho a la claridad», agregó el prelado, que señaló que Berlusconi debe presentar las pruebas contra esas voces, «pero con hechos, no sólo de palabra».

Euros

Y es que, según Ghidelli, que es un biblista de fama internacional, «en esta situación Berlusconi no puede ejercer su labor de manera eficaz y serena».

Las declaraciones de Ghidelli se conocieron a la vez que otra joven confirmó que también estuvo en una cena en la residencia romana de Berlusconi. No hay día en el que no se destape algo nuevo. Ya hace tiempo que dejó de ser noticia Noemi, la estudiante de Nápoles que apenas había cumplido 18 años y que durante semanas fue protagonista por su cercanía a Berlusconi. Ahora copan los titulares Patrizia D'Addario y Barbara Montereale. No son de Nápoles, sino de la ciudad de Bari, a orillas del Adriático.

La guapa Barbara afirmó que Berlusconi le entregó un sobre con 10.000 euros, aunque en ningún momento habla de sexo. El diario liberal La Repubblica informó que existen grabaciones de voz en las que se escucha cómo el primer ministro invita a una dama (que al parecer sería Patrizia, de 42 años), a esperarlo «en una gran cama». Le dice que va a ducharse y luego se pondrá la bata. Era la noche de las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Agencias ANSA, EFE, DPA y AFP

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