Luego de las subas de tarifas al público, el Gobierno dispuso un aumento en los precios que perciben las generadoras de electricidad y un incentivo para que se concrete n las inversiones que mejoren el nivel de disponibilidad de las centrales. Este cambio en lo que perciben las empresas va a reducir la mejora fiscal que se obtiene con la reducción de subsidios al público.
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El Gobierno fundamentó la decisión en "un estado de situación grave" e indicó que el parque de centrales térmicas está "afectado por su antigüedad y gestión, limita la disponibilidad a valores por debajo de los estándares internacionales de la industria, y requiere trabajos de reparación y mantenimiento que, por el estado de las unidades, insumen mayores recursos económicos".
La resolución 19 de la Secretaría de Energía a cargo de Alejandro Sruoga, también se refiere a que "los escasos niveles de reserva operativa en días y horas de alta exigencia por condiciones meteorológicas extremas (menores al 5%) de la potencia disponible en el sistema, implican el riesgo de restricciones en el suministro ante hechos imprevistos".
Por esas razones, la norma establece "un mecanismo remuneratorio que valorice positivamente la mayor exactitud en la declaración de disponibilidad garantizada". Así se crean las "ofertas de disponibilidad garantizada" a partir de las cuales se firmarán "compromisos" con Cammesa mientras dure la emergencia eléctrica y luego con las distribuidoras.
Esos compromisos cubrirán lapsos de tres años y se podrán diferenciar valores en los distintos períodos estacionales semestrales de verano (noviembre-abril) y de invierno (mayo-octubre). Para este año, y como excepción, se habilita la declaración de compromisos para la programación de invierno, con vigencia desde el 1 de Mayo hasta el 31 de octubre próximos.
La remuneración -fijada en dólares para todo tipo de fuente- incluye en el caso de los generadores térmicos habilitados un pago por potencia disponible mensual y otro por energía generada y operada, a lo que se adiciona un plus a fin de incentivar la eficiencia.
El precio base para la disponibilidad garantizada ofrecida será de u$s6.000 por megavatio/mes para el período mayo-octubre, y de u$s7.000 desde noviembre, mientras el adicional para incentivar la oferta en los períodos de mayor requerimiento del sistema se fijó en u$s1.000 y u$s2.000, respectivamente, lo que significaría u$s9,72 y u$s12,5 por megavatio/hora.
Desde este mes, los hogares pagan $400 por el megavatio y en marzo pagarán $640. Las industrias en tanto afrontan un precio de $1.071 por cada megavatio.
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