15 de enero 2013 - 00:00

Aunque sin estampidas, muchos cubanos averiguan cómo viajar

La representación estadounidense en La Habana fue epicentro ayer de numerosas consultas de cubanos deseosos de tramitar una visa (arriba). La disidente Yoani Sánchez fue una de las primeras en tramitar su pasaporte que, le dijeron, estará listo en quince días (abajo).
La representación estadounidense en La Habana fue epicentro ayer de numerosas consultas de cubanos deseosos de tramitar una visa (arriba). La disidente Yoani Sánchez fue una de las primeras en tramitar su pasaporte que, le dijeron, estará listo en quince días (abajo).
La Habana - La alegría, las primeras dudas y el optimismo cauteloso de algunos opositores políticos marcaron ayer el primer día de la entrada en vigor de la reforma migratoria cubana, que permitirá a los ciudadanos de la isla viajar al extranjero sin un permiso especial.

Las autoridades atienden desde ayer en casi 200 oficinas en todo el país a los ciudadanos interesados en obtener un nuevo pasaporte. La reforma anunciada por el Gobierno de Raúl Castro hace tres meses prevé que los cubanos puedan viajar libremente al exterior, únicamente con un pasaporte y el visado del país de destino.

Aunque no había colas a lo largo de varias calles, en varias oficinas de La Habana se podía ver ayer a grupos de hasta cien personas esperando para hacer los trámites.

«Pienso en febrero irme, si Dios quiere», dijo Marta Caridad, que se declaró «muy contenta» con la nueva ley frente a la oficina de migraciones a la que acudió a informarse. La habanera, de 58 años, cuenta ya con un visado para Estados Unidos y espera visitar pronto a su familia en Carolina del Norte.

«Creo que la ley ha sido muy justa», agregó Marta Caridad, que elogió especialmente al presidente Raúl Castro por la medida. La reforma migratoria era uno de los cambios más anhelados desde que el menor de los Castro llegó al poder en 2006.

Los cubanos necesitaban desde 1976 un permiso de salida conocido coloquialmente como «carta blanca», así como una invitación del país de destino para poder viajar al extranjero.

Muchos acudieron ayer desde temprano a las oficinas de inmigración sólo para informarse de la nueva ley, aún desconocida en su aplicación.

«Yo vine a ver si era cierto», contó asimismo Aracelli, de 66 años, que espera también viajar pronto por unas semanas. «Estoy esperando un visado para Estados Unidos».

En los próximos días deben despejarse aún varias incógnitas respecto de la aplicación de la nueva ley, por ejemplo si también podrán viajar libremente profesionales de alta cualificación como los médicos o los deportistas de alto rendimiento.

Otro de los grupos que temen posibles restricciones son los opositores. Al anunciar la medida en octubre, el Gobierno cubano dejó entrever que habría restricciones para grupos considerados vitales para el país, así como por motivos de «defensa» y de «seguridad nacional».

La conocida bloguera disidente Yoani Sánchez se mostró «esperanzada», aunque «cauta» tras tramitar su pasaporte. La activista fue una de las primeras en acudir a la oficina que le correspondía en el barrio habanero del Vedado, con el objetivo de hacer de su caso un «termómetro» del alcance de la reforma.

Sánchez debe regresar en 15 días para recoger su pasaporte nuevo. El trámite transcurrió sin problemas, comentó. «Estoy esperanzada, pero mantengo la cautela», resumió Sánchez, que se dio a conocer hace varios años con el blog Generación Y, en el que publica contenidos críticos con la realidad política y social de la isla.

«Le he preguntado (al funcionario) si puedo reservar ya un boleto de avión, si es seguro que voy a poder viajar, y me han dicho: Puede reservarlo», comentó también la bloguera. «En 15 días vengo por el pasaporte y abordaré ese avión si es posible».

Según la activista, las autoridades cubanas le han negado en el pasado una veintena de veces el permiso de salida de la isla, pese a que contaba con visados de otros países.

La bloguera considera que si recibe el pasaporte en 15 días habrá superado el primer escollo para poder viajar temporalmente al extranjero.

El Gobierno de Raúl Castro dejó entrever en octubre también que seguirá habiendo restricciones para grupos considerados «vitales» para el país, con el fin de «preservar el capital humano creado por la Revolución»). La isla cuenta con un alto número de médicos bien formados.

La posibilidad de que los médicos no afronten restricciones despertó grandes expectativas la semana pasada. Según informaciones no confirmadas oficialmente, el Ministerio de Salud comunicó a varios directivos de hospitales que el personal médico no necesitará un permiso especial para poder viajar temporalmente.

Agencia DPA

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