27 de julio 2009 - 00:00

AUSOL pide aumento: está en “situación crítica”

Acceso Norte, en crisis: los aumentos de costos y salarios (500%) hicieron que la empresa perdiera $ 142 millones en 2008, y este año lleva perdidos $ 70 millones en un trimestre.
Acceso Norte, en crisis: los aumentos de costos y salarios (500%) hicieron que la empresa perdiera $ 142 millones en 2008, y este año lleva perdidos $ 70 millones en un trimestre.
 Autopistas del Sol, la concesionaria del Acceso Norte, volvió a pedirle al Gobierno que cumpla con el compromiso asumido por el Estado de retocar su cuadro tarifario, ante lo que la empresa califica de «crítica situación financiera».

En una carta remitida al Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), la operadora de la Panamericana remarca «la necesidad de arribar en forma rápida a la instrumentación de las medidas ya aprobadas por el Gobierno, aún pendientes de ejecución, así como el cierre del proceso de renegociación de su contrato de concesión».

Esas medidas son el aumento de los peajes (tal como surge de decretos presidenciales de 2006 y 2008), un ajuste por inflación de esos valores y «apretar el acelerador» en la renegociación, estableciendo un cronograma de reuniones «ad hoc» «a fin de concluir con el mismo en un plazo razonable».

A principios de este año, AUSOL consiguió del Gobierno de los Kirchner un retoque de cerca del 50% a sus tarifas, que estaban en los mismos valores de 1995. Ese aumento llevó el peaje de los $ 2 vigentes desde el inicio de la concesión a su actual valor de $ 3,20. Sin embargo, explica la empresa, eso no alcanza: «En el mismo período la nafta y el gasoil aumentaron cerca del 400%, y los salarios algo parecido. Así, las cifras no cierran», le dijo a este diario un alto ejecutivo de AUSOL.

En la empresa se apresuran a aclarar que la relación con la actual jefa del OCCOVI, la ingeniera Emma Albrieu, es excelente, a diferencia de lo que ocurría cuando el titular de ese organismo de control era el controvertido Claudio Uberti. Pero a pesar de este cambio en la cabeza del OCCOVI, las decisiones de última instancia pasan por otro lado.

La ecuación económica de AUSOL se rompió en la crisis de 2001-2002: en esa ocasión, el Gobierno congeló las tarifas y las pesificó; la concesionaria se había endeudado en dólares para construir el nuevo acceso, y con sus ingresos congelados y en pesos no pudo hacer frente a sus obligaciones, por lo que debió renegociarlas.

«Las medidas tomadas por AUSOL (en el período desde 2002 hasta la fecha) para paliar la crisis y las adoptadas por el Estado durante la renegociación del contrato no han sido suficientes para revertir la crítica situación que atraviesa la compañía», dice la nota de AUSOL al OCCOVI. Allí se recuerda también que el ejercicio cerrado en diciembre último arrojó una pérdida de $ 142 millones, y que en el primer trimestre de 2009 ya acumula un quebranto de $ 69 millones.

En algún momento fue casi «vox pópuli» que el Gobierno de los Kirchner aspiraba a ahogar a los españoles de Abertis y los italianos de Impregilo (los principales accionistas de AUSOL) para lograr la «nacionalización» forzada de la concesión, entregándosela a algún grupo constructor «amigo», de los que no le faltan al matrimonio presidencial.

Para ello contaron con la cooperación de un gremio «fantasma», creado por Facundo Moyano, uno de los hijos de Hugo Moyano, que consiguió subas salariales espectaculares de hasta un 500% para sus flamantes afiliados, no sin antes tomar las instalaciones de AUSOL en Martínez y «liberar» las casillas de cobro, complicando aún más el flujo de caja de la concesionaria.

Podría decirse que la situación de AUSOL, en algún momento, fue un espejo de lo que hicieron el Gobierno y el gremio de los pilotos con Marsans y Aerolíneas Argentinas, con el resultado conocido. Sin embargo, la nueva realidad política en el país que se abrió el pasado 28 de junio haría hoy casi impensable una movida semejante.

De hecho, en su carta al OCCOVI, la empresa atribuye sus pérdidas a tres factores: «El significativo atraso tarifario, los fuertes incrementos salariales del personal bajo convenio producto de la presión gremial, superiores al 500% desde 2002 hasta la fecha, y la diferencia de cambio registrada en la cotización del dólar».

Como se ve, casi una tormenta perfecta, pero a la que todavía le falta un elemento: la caída en la actividad provocará -como siempre ha sucedido- un menor número de «tránsitos» (vehículos que pasan por la casilla de peaje) y, en consecuencia, un descenso adicional en los ingresos de AUSOL.

La empresa concesionaria había convenido con el Gobierno nacional realizar obras de ensanche y ampliación en la avenida General Paz (que es parte de su área de concesión, aun cuando sea de tránsito gratuito), obras que están tan demoradas como la renegociación del contrato.

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