5 de marzo 2014 - 00:00

Autos: aguardan reunión (tensa) con el Gobierno

Débora Giorgi
Débora Giorgi
La presidente Cristina de Kirchner, en su discurso en el Congreso, desafió a las automotrices a cotejar cifras de niveles de actividad del sector a raíz de las informaciones sobre caída de ventas. "Vamos a reunirnos con las automotrices dado que los números que tenemos nosotros no son esos", dijo la mandataria. Si bien hasta anoche no estaban definidos el lugar y la fecha del "combate", la propuesta oficial fue bien recibida por las terminales ya que desde hace varios meses intentan plantear al Gobierno, sin demasiados resultados, los problemas que vive el sector en la actualidad con caída de ventas y el comienzo de las suspensiones. De todas maneras, se estima que el encuentro va a estar marcado por las rispideces debido a algunos datos que brindó la Presidente en su mensaje que no son compartidos por las empresas.

Cristina de Kirchner señaló que el principal problema de la caída de la actividad del sector es la baja de la demanda de Brasil. En este punto hay coincidencia ya que las exportaciones hacia ese país vienen en descenso. Teniendo en cuenta que el 85% de la producción argentina se vende al principal socio del Mercosur, el dato no es menor.

El otro tema que planteó la mandataria en la apertura de sesiones ordinarias fue el de la caída de las ventas internas: "Hemos leído últimamente en los diarios que a partir de una ley que sancionó este Parlamento, que es la ley de impuestos internos, ha caído la venta automotriz producto de este impuesto que es para los autos importados", explicó. En este caso, está claro que ese gravamen, que implicó la suba de hasta el 100% en el valor de los autos más caros, significó el derrumbe de la demanda en este segmento. La Presidente justificó la medida señalando que se trata de un porcentaje menor del mercado global. Lo cual es cierto. Incluso reconoció que para las marcas importadas el impacto es mayor -alcanza al 61% de los autos- y aclaró que "obviamente, son terminales no radicadas en el país, no generan trabajo, o sea, están afuera".

Está claro que en este tema hay ahora una decisión política de privilegiar a la industria nacional, pero vale destacar que el sector de los 0 km importados se viene desarrollando desde hace más de veinte años, a partir de la llegada de Domingo Cavallo al Gobierno de Carlos Menem, y que especialmente en los últimos años tuvo un impulso mayor por la aparición del dólar "blue" y la brecha con el oficial, que hizo crecer fuertemente las ventas. Se estima que de las 900 concesionarias que hay en el país, más de 100 se dedican a los autos premium y ocupan a más de 2.000 empleados. De todas maneras, abrió oficialmente la puerta a, de ser necesario, modificarlo. En eso vienen trabajando la ministra Débora Giorgi y el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, para subir los topes a partir de los cuales se empieza a pagar el tributo.

Pero el punto más conflictivo del mensaje presidencial fue cuando se refirió a la devaluación y al impacto en los precios de los 0 km que se producen en el país. Cristina cuestionó la suba de precios de los autos que no fueron alcanzados por el impuesto interno. "Hicieron el viejo truco argentino, traslado a precios lo que dejé de ganar por otro lado", dijo. Y agregó a manera de reto: "Me van a contestar: pero la devaluación fue de tanto... Sí, pero vos los salarios no los pagás en dólares, la energía la tenés subsidiada y la mayoría de las autopartes son nacionales. Así que no vengan a hacerme el cuento".

El costo laboral en la producción de un auto impacta en alrededor del 4% en el precio. En el sector autopartistas es mucho mayor, pero no en las terminales automotrices. El costo de la energía ronda esos niveles. En cuanto a las autopartes, la mayoría no son nacionales, sino todo lo contrario. Un vehículo que sale de una planta local tiene alrededor del 80% de piezas importadas (tanto de Brasil como de terceros países).

Ése el motivo del fuerte desequilibrio comercial del sector y no la balanza de autos terminados. El impacto de la devaluación, claramente, es muy fuerte en la producción de 0 km.

Éste es el tema que tratarán de aclarar los fabricantes cuando sean convocados a la reunión que propuso la Presidente, además de las serias dificultades que vive el sector: que de los 960.000 autos que vendió el año pasado podría pasar en 2014 a comercializar 600.000 autos o menos.

De hecho, el presidente de una automotriz se reunió la semana pasada con un alto funcionario del Gobierno para plantearle que debían recortar turnos de producción y suspender un alto porcentaje de sus trabajadores por la menor actividad, una medida que en menor escala ya tomaron otras empresas.

Todo esto se produce cuando está por comenzar la discusión paritaria del sector. Mientras, el sindicato planteará aumentos del 30% en los salarios, y las empresas contestarán con más suspensiones y posibles despidos. Un dato para tener en cuenta es que entre hoy y el viernes se conocerán las estadísticas de patentamientos, producción, ventas y exportaciones de autos que difunden ACARA y ADEFA, que mostrarán la baja en la actividad y servirán de condimento para la reunión del sector con el Gobierno como prometió la Presidente.

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