19 de noviembre 2015 - 00:00

Autos: faltan dólares y peligra producción

 La producción automotriz corre peligro en la última parte del año y el comienzo de 2016 por el nuevo recorte de dólares que sufrieron las terminales, el lunes pasado, por parte del Banco Central.

La situación, aseguran en las automotrices, es muy delicada porque el cupo u$s 50 millones mensuales dispuesto esta semana no alcanza para cubrir las necesidades de importación de autopartes y de vehículos terminados de las 11 compañías que fabrican en el país.

"No sabemos si vamos a operar en las próximas semanas" reconoció un directivo de una terminal.

Cerca del 80% de las piezas que se utilizan en un vehículo de producción nacional son importadas por lo que se prevé que en los próximos días alguna fábrica deba parar su línea de producción por falta de insumos. La situación se repite en el sector autopartista, que a su vez importa insumos para sus piezas, lo que provocaría que también los proveedores locales tengan dificultades para asegurar el normal abastecimiento.

Por el lado de los 0 km que se importan -la mitad del mercado son autos que llegan del exterior - la situación no es mejor. Al no tener dólares para pagar las importaciones faltarán más autos. En la práctica esto provoca que proliferen los sobreprecios que deben pagar los consumidores que quieran comprar las pocas unidades existentes.

"Con tan poca previsibilidad no se puede trabajar. Ni siquiera sabemos si el lunes próximo, tras el balotaje, vamos a cobrar algo o tendremos que esperar al nuevo gobierno" alertó otro directivo.

A comienzos de año, las terminales recibían u$s 130 millones mensuales. En julio se les incrementó a u$s 198 millones pero ese cupo duró una semana. Se les redujo a u$s 133 millones y el lunes se bajó a u$s 50 millones.

Anoche, en una cena organizada por la cámara que agrupa a las concesionarias (ACARA) se planteaba un mercado para el 2016 por debajo de las 600.000 unidades, una caída de entre 5% y 10% respecto a este año. Este cálculo se realiza en base a las disponibilidad de dólares que presumen que tendrán ya que si no pueden importar, el mercado no puede ser mayor aunque haya demanda.

A esto se suma, la incertidumbre por la deuda que tiene el Banco Central con el sector por importaciones ya realizadas y pagadas en el exterior pero que todavía la autoridad monetaria no liberó las divisas al sector privado. Se estima que son unos u$s 2.000 millones.

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