11 de agosto 2010 - 00:00

Aval de Binner a retenciones fijadas por el Poder Ejecutivo

Hermes Binner
Hermes Binner
Hermes Binner sacudió ayer el mapa político al respaldar la intención de la Casa Rosada de mantener la potestad para fijar las retenciones al sector agropecuario. El gobernador de Santa Fe no sólo se pronunció a favor de continuar con las retenciones a la soja, sino que también aseguró que «las debe fijar el Ejecutivo nacional».

La declaración de Binner generó un nuevo cimbronazo en el resquebrajado Acuerdo Cívico y Social (ver nota aparte), aunque no repercutió en el bloque socialista de la Cámara de Diputados, donde advirtieron que los legisladores nacionales mantendrán su autonomía en relación a la postura del gobernador santafesino. Anoche, la Comisión de Agricultura comenzó a estudiar 29 proyectos de ley sobre retenciones a las exportaciones de granos, y el entrerriano Lisandro Viale, del Partido Socialista, confirmó que su bancada de seis legisladores va a privilegiar la potestad del Congreso para fijar derechos de exportación una vez que caiga la delegación de facultades el próximo miércoles 24.

«Este es un tema muy controvertido. No es lo mismo aplicar retenciones a la carne, al trigo y al maíz que a la soja. Son cosas diferentes. Y esa retención es un impuesto a la exportación, que constitucionalmente le corresponde a la Nación fijarlo. Y es una forma más, dentro de lo que significa el plan económico nacional», aseguró ayer Binner.

En declaraciones a una radio local, el gobernador de Santa Fe sostuvo que «nosotros somos respetuosos de esa decisión. Y creemos que no es adecuado que el Congreso decida sobre el porcentaje que deben tener las retenciones. Es el Ejecutivo el que debe fijarlo, porque forma parte del plan económico».

La primera en rechazar la postura de Binner fue Elisa Carrió, quien acusó al socialista de acercarse al Gobierno, motivo por el cual ratificó su alejamiento del Acuerdo Cívico y Social y anticipó que buscará socios en el Peronismo Federal para las presidenciales de 2011. Pero más allá del Acuerdo Cívico y Social, también tembló el Frente Progresista, teniendo en cuenta que el senador y titular partidario Rubén Giustiniani es autor de un proyecto que impulsa la segmentación de las retenciones.

Reacciones

La Mesa de Enlace también reaccionó en contra de la defensa de Binner al Gobierno nacional, y desde la Sociedad Rural, Hugo Biolcati consideró «llamativo que, después de tanto tiempo pregonando su apoyo al campo, Binner adopte una postura contraria al sector agropecuario, a su provincia y a la posición de su propio bloque en el Congreso».

«No se entiende que un gobernador no defienda la República ni la división de poderes»,
se quejó Biolcati.

En defensa de los pequeños y medianos productores, el titular de Federación Agraria respondió que «así el gobernador nos estaría dando la espalda ubicándose en una actitud alineada con el poder central. Si se man-tiene esta posición, deberemos interpretar que Binner estaría privilegiando administrar una parte del fondo sojero en lugar de alentar que el tema de las retenciones se discuta en el ámbito más federal que prevé nuestra Constitución, que es el Congreso de la Nación».

Además, Buzzi señaló que «si en las próximas horas se confirma que esta actitud es la que asume el Gobierno de Santa Fe, habrá un enérgico rechazo de la FAA y de todos los productores. Si Binner consulta la opinión de chacareros y comerciantes en este tema, seguro va a escuchar lo que nos dicen a nosotros en cada asamblea: que lo más saludable es modificar el esquema de retenciones dando prioridad a la recuperación del pequeño y mediano productor, para frenar la concentración y mejorar la vida económica de los pueblos, antes que consolidar el esquema actual».

Desde el Congreso, el diputado Carlos Comi (Coalición Cívica Santa Fe) y el presidente de la Coalición Cívica ARI de Santa Fe y diputado provincial Pablo Javkin afirmaron que «las declaraciones del gobernador (Hermes) Binner son am-biguas y constituyen no só-lo un desconocimiento de la letra y del espíritu de la Constitución nacional, sino también un golpe profundamente injusto a los productores que se moviliza-ron durante 2008, y a los pueblos del interior que son el corazón productivo del país».