Avanza cambio en el Fondo: ¿la Argentina pedirá ayuda?

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El Gobierno se entusiasma con lo que pueda definirse en la cumbre del G-20 del próximo 2 de abril en Londres, adonde viajará Cristina Fernández de Kirchner. Según los datos que surgen de los organizadores, fundamentalmente desde Estados Unidos y el Reino Unido, los países desarrollados estarían dispuestos a replantear seriamente el rol del Fondo Monetario Internacional (FMI), incluyendo una reforma clave: la posibilidad de que los estados emergentes (entre ellos, la Argentina) tengan un rol más influyente, con voz y voto más representativo, en la dirección del organismo.
Para el Gobierno, si esto se concreta, sería revolucionario. Más allá de las filípicas del ex presidente contra el Fondo, y de sus discursos sobre la negativa de volver alguna vez a pedir prestado, «aunque regalen la plata» -como aseguró el martes en una tribuna del conurbano-, un cambio radical en el manejo del FMI abriría una puerta de financiamiento que podría analizarse seriamente.
El hecho de volver al Fondo no implicaría así una rendición, sino una victoria de la posición argentina ante el mundo, que obligó a modificar la forma en que el FMI se maneja. De ahí en adelante, la posibilidad de aceptar nuevamente algún tipo de línea de crédito para la última parte de gestión de Cristina Kirchner quedaría a un paso. Obviamente, en Olivos se confía en que el nuevo Fondo no se interesaría en que la Argentina, o cualquier otro país, manipule -por ejemplo- las cifras estadísticas.
Datos firmes
Los datos que promueven el optimismo oficial sobre lo que suceda con el Fondo en la cumbre de Londres son en realidad firmes. En las primeras horas de ayer, llegó a manos de varios ministros (el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el canciller Jorge Taiana; y el ministro de Economía, Carlos Fernández, entre otros) el «paper» elaborado y firmado por el Gobierno británico de Gordon Brown, que está preparando el contenido de la cumbre del G-20. Allí se detalla, en cinco capítulos y 74 páginas, el temario que los jefes de Estado y sus asesores discutirán en Londres. En general, la mayor parte del trabajo, titulado «El camino hacia la cumbre, un plan para la recuperación», se concentra en las consecuencias de la crisis financiera, la necesidad de auxiliar a los bancos internacionales y las grandes empresas mundiales, el retorno a las visiones keynesianas y el optimismo para que desde 2010 todo sea mejor.
El capítulo que más interesa en Olivos es el quinto, donde se habla del «rol de los organismos financieros internacionales». La frase clave es la que aparece en la página 69, donde en el momento de analizar el futuro del FMI, se menciona específicamente que «el manejo de las estructuras del Fondo necesitan una reforma, en su directorio y su manejo diario, donde se les dé mayor representatividad, voz y voto a los países en vías de desarrollo. Éste debería ser el punto de inicio para un cambio radical en el organismo».
Esta línea sigue los argumentos que ya en dos oportunidades funcionarios argentinos escucharon de parte de los gobiernos de EE.UU. y Gran Bretaña. Una fue la semana pasada, en Washington, donde el embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman; y el vicecanciller Victorio Tacetti, oyeron de parte del secretario para el Hemisferio Occidental, Tom Shannon, que la intención de Barack Obama será, en la cumbre de Londres, insistir en una reformulación radical del FMI. El plan incluirá una mayor responsabilidad e intervención de los estados en desarrollo en el organismo. Shannon incluso prometió que Obama será el que el 2 de abril abra el debate en este capítulo.
La segunda reunión donde funcionarios argentinos recibieron la certificación de que la reforma del FMI será discutida en Londres fue el 10 de febrero, cuando Jorge Taiana recibió en su despacho a Lord Malloch-Brown, el delegado de Gordon Brown para preparar temáticamente la cumbre. El funcionario es el encargado de visitar los países que participarán de la cumbre, y en su etapa argentina, habló sobre el temario básico, incluyendo la promesa de discutir la reformulación del FMI. En ese viaje, acompañó al delegado el secretario de Finanzas del Tesoro británico, Stephen Timms; y el jefe del Departamento para Países Emergentes, Rhys Bowen. Ambos se encontraron, en una visita relámpago, con el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Martín Redrado, y ratificaron que la intención del Gobierno de Gordon Brown es la de iniciar el debate para una reformulación del FMI.

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