27 de noviembre 2013 - 00:00

Avanza Escocia hacia su sueño de independencia

El primer ministro escocés, el nacionalista Alex Salmond, presentó ayer el Libro Blanco con el que pretende convencer a sus conciudadanos de romper con el Reino Unido en el referendo del año próximo.
El primer ministro escocés, el nacionalista Alex Salmond, presentó ayer el Libro Blanco con el que pretende convencer a sus conciudadanos de romper con el Reino Unido en el referendo del año próximo.
Londres - El ministro principal escocés, Alex Salmond, prometió ayer una Escocia "más próspera y más justa" si obtiene su independencia el 24 de marzo de 2016, aunque aclaró que el nuevo país conservaría la libra y a la reina Isabel II como jefa de Estado.

En un acto celebrado en el Centro de Ciencia de Glasgow, el político nacionalista presentó el muy esperado Libro Blanco, que detalla los planes para la separación de Escocia del Reino Unido si gana el "sí en el referendo del 18 de septiembre del año que viene.

Con 670 páginas y 650 preguntas, el Libro Blanco establece los cambios que sufriría la región con la independencia, que, de concretarse, supondría el cambio más importante en tierras británicas desde el Acta de Unión de 1707, que unió justamente a Escocia con Inglaterra.

Salmond defendió que Escocia cuenta con "un gran potencial" para ser independiente dados sus enormes recursos energéticos y que la separación crearía un país "más democrático, más próspero y más justo".

Las propuestas del político nacionalista chocan con las de los tres principales partidos británicos -conservadores, laboristas y liberaldemócratas- que se unieron detrás de la campaña "Juntos mejor". Salmond, del Partido Nacionalista Escocés (SNP), tiene por delante el desafío de convencer al electorado: las últimas encuestas señalan que una mayoría relativa del 47% de la población escocesa apoya la permanencia en el Reino Unido, aunque muestran también un alto número de indecisos, del 24%.

Al hacer la presentación junto con la "número dos" del Gobierno autónomo, Nicola Sturgeon, el ministro principal aseguró que "el futuro de Escocia está en manos de Escocia".

De acuerdo con el Libro Blanco, Escocia conservará la libra a través de la creación de la llamada "zona esterlina" con el resto del país, al tiempo que el Banco de Inglaterra será el prestamista de última instancia.

El Tesoro británico se sumó ayer a la polémica al advertir ayer que la independencia podría incrementar la presión fiscal sobre cada ciudadano escocés hasta un equivalente a 1.193 euros anuales.

Con una población de 5,3 millones de personas, el 8,3% de la población británica, Escocia tiene intención de continuar como miembro de la Unión Europea (UE), aunque la Comisión Europea reiteró ayer que la independencia la obligaría a solicitar el ingreso nuevamente.

Salmond señaló asimismo que pretende remover las armas nucleares del territorio escocés, al tiempo que reforzará las Fuerzas Armadas locales con un aumento de efectivos.

El político prometió al ciudadano común no aumentar el impuesto a los ingresos, ampliar la ayuda para el cuidado de los niños y subir el salario mínimo al ritmo del costo de vida.

Según el Gobierno autónomo, Escocia genera más ingresos por persona que el resto del país en su conjunto: 26.424 libras (31.444 euros) contra 22.336 libras (26.579 euros). En lo que respecta al desempleo, éste se sitúa en Escocia en el 7,5% de la población activa frente al 7,8% en que está actualmente en el promedio británico.

Agencias EFE, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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