Avanza reforma laboral en España (también la huelga)

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Madrid - La Cámara de Diputados española aprobó ayer, sólo con votos socialistas, el proyecto de ley de reforma laboral que permite a las empresas acreditar pérdidas para justificar despidos. La iniciativa, por la que los sindicatos ya convocaron a una huelga general para setiembre, fue rechazada por el Partido Popular (PP) y la coalición ecolo-comunista IUcon, mientras que los nacionalistas catalanes de CiU y vascos del PNV se abstuvieron.

El proyecto «sigue manteniendo la precariedad», dijo el representante de IU, Gaspar Llamazares, respecto de un texto que busca ampliar el uso del llamado contrato de fomento del empleo, que tiene una indemnización menor que un contrato normal, de 33 días en vez de 45, y el despido por causas económicas, con una indemnización de 20 días. Esta iniciativa incluyó 33 enmiendas, entre ellas la pactada por socialistas y nacionalistas para el despido objetivo con 20 días de indemnización. Las empresas podrán despedir a trabajadores «en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos, que puedan afectar a su viabilidad o a su capacidad de mantener el volumen de empleo». Aunque para ello, la firma tendrá que acreditar los resultados negativos y justificar que de ellos se deduce la «razonabilidad» de la decisión para «preservar o favorecer» su posición competitiva dentro del mercado.

El vocero socialista de Trabajo, Jesús Membrado, se mostró «realmente satisfecho» con esta enmienda, ya que así queda «claramente garantizado» que las empresas tendrán que demostrar que el ajuste de plantilla es de la única manera en que las empresas se pueden mantener de cara al futuro. La nueva votación llegó después que la reforma laboral, aprobada por el Ejecutivo socialista de forma urgente como decreto ley. Fue respaldada en el Congreso en junio con los 168 votos a favor de los diputados del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) -al que pertenece el presidente José Luis Rodríguez Zapatero-, 173 abstenciones y ocho votos en contra. En esa votación, también se decidió que la reforma se debatiera en la Comisión de Trabajo para poder introducir enmiendas.

Los sindicatos mayoritarios españoles CCOO y UGT ya expresaron en un comunicado conjunto su rechazo a este texto que «avanza en la desregulación de derechos laborales, se hace más fácil, rápido y barato el despido, y se aumenta la capacidad de decisión de los empresarios».

El texto «constituye el mayor ataque a los derechos laborales de los últimos 30 años», según los sindicatos, y «facilita a las empresas la extinción del contrato por razones económicas, técnicas, organizativas y productivas, haciéndola más fácil, más rápida y más barata; muestra su ineficacia sobre la contratación temporal y hace más vulnerable el empleo fijo». Esto «hace más necesaria si cabe la huelga general convocada por UGT y CCOO para el próximo 29 de setiembre, cuyo principal objetivo debe ser parar esta reforma», concluye el texto.

Agencias ANSA, Reuters y AFP

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