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Avanza Romney en estados clave, pero le falta el decisivo Ohio

El huracán Sandy impidió ayer al mandatario demócrata realizar los actos que tenía previstos en Florida, Ohio y Virginia (ver más información de la tormenta en pág. 17). El exgobernador de Massachusetts, en tanto, también tuvo que modificar sus planes en Virginia y en Ohio, así como en Iowa, algunos de los estados definitorios.
El temporal, que según los pronósticos azotará con fuerza la costa este de los Estados Unidos y afectará a unos 50 millones de personas, incluso hoy, fue la «sorpresa de octubre» de este 2012, casi una tradición en cada año electoral en Estados Unidos consistente en un último acontecimiento a apenas unos días de la fecha electoral con influencia potencial en los resultados.
«El presidente ha dado instrucciones a su equipo para asegurarse de que se proporcionan los recursos federales necesarios para apoyar los esfuerzos de recuperación estaduales y locales», dijo el portavoz presidencial Jay Carney en un comunicado.
El recuerdo del paso del huracán Katrina, que devastó la costa del Golfo de México en 2005 y supuso un desastre político para el entonces presidente George W. Bush por su mal manejo de la emergencia, pesa en la actual administración.
El crucial Virginia, Maryland y el Distrito Federal debieron suspender la votación anticipada a causa del ciclón.
Con el empate técnico que muestran las encuestas, la clave para ganar las elecciones presidenciales de la semana próxima reside fundamentalmente en una decena de estados indecisos, los llamados «swing states» (oscilantes).
Los expertos coinciden en que la victoria se definirá en Ohio, Colorado, Iowa, Virginia, New Hampshire, Carolina del Norte, Nevada y, especialmente, Florida, el estado de todos ellos con más votos electorales (29, tras la revisión al alza derivada del último censo).
En las elecciones de 2000, ganar los 25 votos en el Colegio Electoral que tenía entonces Florida permitió a Bush llegar a la Casa Blanca, pese a que a nivel nacional obtuvo casi medio millón de votos menos que su rival, Al Gore (ver nota aparte).
A una semana de las elecciones, según las últimas proyecciones electorales del diario The New York Times, Obama puede contar ya con 243 de los 270 votos electorales necesarios para ganar y Romney con 206, mientras que 95 se decidirán en los estados «indecisos».
Florida tiene este año 29 votos electorales, seguido muy de lejos por otros estados «swing» como Ohio (18), Carolina del Norte (15), Virginia (13), Wisconsin (10), Colorado (9), Iowa (6), Nevada (6) y New Hamp-shire (4).
Esto explica que las respectivas campañas estén haciendo un enorme esfuerzo por conquistar el voto de Florida, un estado complicado a nivel electoral, que en los últimos meses fue visitado en multitud de ocasiones por los candidatos y personalidades implicadas.
Si bien es cierto que en Florida hay una gran población latina (22,5%), que tradicionalmente vota a los demócratas, ésta está compuesta en su mayoría por cubanos (6,5%), tradicionalmente republicanos, y puertorriqueños (4,5%), a los que tampoco les afectan las políticas migratorias estadounidenses, en las que Obama cuenta con una baza fundamental.
En las últimas semanas Romney parece haber tomado la delantera en Florida y la mayoría de las encuestas le dan una ventaja de dos puntos porcentuales, dentro del margen de error muestral.
Ohio es otro de los estados por los que más están peleando los candidatos, ya que también es tradicionalmente indeciso y cuenta con 18 votos electorales.
El distrito tiene fuerte presencia sindical (lo que favorecería a Obama), pero en la última elección ganó el Partido Republicano y según las encuestas ambos candidatos están empatados, aunque con una ligera ventaja del actual mandatario.
Según las últimas encuestas, Romney se haría con la victoria en Colorado (20% de población hispana), Florida, New Hampshire (2,8%), Carolina del Norte y Virginia. Son 70 votos electorales en total, con lo que se impondría en los estados indecisos a Obama, que sólo lograría los 40 votos que aportan Iowa (5%), Nevada (26,5%), Ohio y Wisconsin (5,9%).
Pese a esa posible victoria en los «swing states», en principio Romney no ganaría las elecciones porque, hasta el momento, no llegaría a los 270 votos electorales, pero todo puede cambiar en el último momento dada la paridad que se registra.
Por ejemplo, en este mismo escenario, si Romney arrebatara a Obama el voto de Ohio (donde en las encuestas sólo los separan dos puntos), el republicano se haría automáticamente con la presidencia estadounidense.
Agencias EFE, Reuters, AFP, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero


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