- ámbito
- Edición Impresa
Avatares del 11-S

A una cuadra, un predicador anticipaba la llegada del fin del mundo, un neoyorquino levantaba la bandera de «Perdón» (foto) al mundo que polemizaba con un exfurioso combatiente de Irak. A metros de un control policial, otro manifestante distribuía panfletos explicativos sobre la teoría que los atentados son una gran conspiración de la industria petrolera, y otro señalaba a Google como un integrante de una red judía de conjura mundial (foto). Madres y padres de víctimas de las guerras, en otro costado sobre Canal Street, se quejaban también por la falta de apoyo oficial.
Todos los militares visitantes, veteranos del cuerpo de bomberos y familiares y amigos acreditados pudieron ayer tener una tarde de distracción en Nueva York. Los bares estuvieron abiertos con descuentos de hasta el 70% para los que acrediten haber participado del acto, así como varias de las obras de Broadway más importantes abrieron sólo para ellos. Lo mismo hicieron los Comedy Clubs (una tradición neoyorquina) y hasta las principales tiendas. También los hoteles brindaron descuentos especiales y los restoranes brindaron menús conmemorativos.


Dejá tu comentario