3 de agosto 2012 - 00:00

Avatares

 
  • Aunque el gabinete nacional estuvo casi a pleno en la Bolsa porteña, los comentarios giraron más en torno a las ausencias que a las presencias. Y la decisión de Amado Boudou de no concurrir al aniversario de la Bolsa porteña fue lo más comentado. El titular de la entidad bursátil, Adelmo Gabbi, se preocupó en aclarar que el vicepresidente «envió una carta con excelentes conceptos sobre la actividad de la Bolsa porteña» y dijo que «mañana (por hoy) lo voy a llamar porque me gustaría publicarla. Las instituciones -agregó- deben estar por encima de los problemas personales». Y dejó abierta la puerta para una reconciliación, luego de las acusaciones del vicepresidente al titular de la Bolsa relacionadas con el caso Ciccone: «Yo no tengo ningún problema con Boudou. Las cosas que él dijo sobre mí están en manos de la Justicia, prefiero no opinar».

  • Una nutrida presencia empresarial se congregó en la Bolsa para estar presente durante el discurso de la Presidente. La mayoría esperó en el primer piso, como de costumbre, pero Cristina de Kirchner apenas pasó un instante y rápidamente se dirigió a dar el discurso por cadena nacional en el imponente recinto viejo de la institución. Entre otros, se hicieron presenten en 25 de Mayo y Sarmiento Cristiano Rattazzi (Fiat), Eduardo Elsztain (IRSA e Hipotecario), Eduardo Eurnekian (Corporación América), Adrián Werthein (Telecom y La Caja), Enrique Mantilla (Exportadores), José Ignacio de Mendiguren (UIA) y Gustavo Grobocopatel (Los Grobo), quien debe haber respirado porque no hubo mención alguna sobre una posible suba de retenciones. Claro que la Presidente sí dejó entrever que no está demasiado conforme con la recaudación, pese al incremento del 28% en julio. «Tendríamos que recaudar más, ¿no?», dijo dirigiéndose a Ricardo Echegaray.

    No aclaró, sin embargo, si está pensando en mejorar la fiscalización o en subir alícuotas. 

  • En su discurso, antes que hablara la Presidente, Gabbi adelantó algunos productos nuevos que se están pensando para lanzar en la Bolsa. El más novedoso fue, indudablemente, el bono que podría lanzar YPF en el mercado local. El mismo pagaría todo el capital al final, pero tendrá un componente que lo haría único: el cupón de intereses lo pagaría en efectivo o el equivalente en litros de nafta, lo que elija el inversor. La idea es que los tenedores puedan concurrir directamente a la Comisión Nacional de Valores para canjear esa tenencia por derecho a cargar combustible en vez de cobrar «cash».

  • Entre los distintos datos que mostró a través de un «powerpoint» la Presidente, hubo uno en particular que generó varios comentarios después del discurso, en el que se comparaba la evolución de distintos activos desde diciembre de 2008, cuando se constituyó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, hasta ahora. Según se desprendía de este cuadro, el índice Merval sumó un 111% en el período, cuando el índice S&P 500 «sólo» ganó un 98%. La comparación, comentaban los bolseros, no tuvo en cuenta la evolución del tipo de cambio local. Si se hubiera tenido en cuenta, la evolución de la Bolsa porteña claramente estaría por debajo de la ganancia acumulada por Wall Street desde aquel momento. 


  • El ingreso de cerca de un centenar de militantes de La Cámpora y otras agrupaciones al recinto le dio un colorido bastante especial al discurso de Cristina de Kirchner, aunque las banderas y los bombos quedaron afuera. Así, hubo chiflidos cuando la Presidente mencionó a Domingo Cavallo o al economista del CEMA Jorge Ávila.
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